Carmen Guevara C./Fotos: Ian M. Arcia L.
“Señor Trump, Estados Unidos no le regaló el Canal a Panamá, ustedes construyeron un canal en un territorio que no les pertenece”. Estas palabras formaron parte del discurso que pronunció la doctora Vilma Chiriboga, en el acto de conmemoración de la Gesta del 9 de Enero.
La historiadora, Vilma Chiriboga, quien imparte educación en el Centro Regional Universitario de San Miguelito, hizo un recorrido cronológico durante su oratoria en relación con los distintos hechos por los que atravesaron varias generaciones como la del 40, 50 y 60. Para esos patriotas la recuperación del Canal de Panamá, más que un recurso económico, representó un símbolo de identidad nacional.
Chiriboga fue enfática al afirmar que, las declaraciones de Donald Trump, evidencian un total desconocimiento de la historia:” …la recuperación del Canal representó, por la actitud intransigente de la comunidad zoneíta, el sacrificio de vida de panameños quienes en un gesto heroico no le dejó otra alternativa al presidente de ese entonces, Roberto F. Chiari, de romper relaciones diplomáticas con los Estados Unidos”.
Chiriboga explicó que la historia de Panamá está marcada por las luchas nacionalistas surgidas de las controversiales relaciones de Panamá y los Estados Unidos producto de un tratado que ningún panameño firmó.
Para la historiadora, en una fecha próxima a la conmemoración de la gesta patriótica, los 25 años de la entrega completa de la infraestructura del Canal, pactado en 1977, la invasión militar en Panamá en 1989, y el rechazo del Convenio Filós-Hines, el presidente electo de los Estados Unidos argumenta que, por el uso de la vía interoceánica, que considera de suma importancia para la seguridad de su país, fue regalado por Jimmy Carter al pueblo panameño por la suma irrisoria de un dólar.
Sostuvo que las declaraciones de Trump, pese a no disponer de asidero legal, representan un vil ultraje a la soberanía nacional, como lo han manifestado el rector de la Universidad de Panamá y el presidente de la Asociación de Profesores, entre otros.
En contexto con las relaciones entre Panamá y Estados Unidos correspondientes a los años 60 y 70, cita a Julie Greene en la obra “Los Constructores del Canal”, quien considera que las amenazas de Trump y sus predecesores como Ronald Reagan, se enmarcan en un patrón de larga data en la que EU trata a América Latina como territorio para ser explotado, cuyos recursos se exponen, en lugar de un conjunto de naciones a las que se debe respetar. Asegura que es desde esos parámetros que la Doctrina Monroe es una y otra vez reformulada atendiendo a las directrices de las élites norteamericanas en cuanto a que EU y sus aliados deben usar todos los instrumentos económicos y políticos, disponibles, para castigar a los Gobiernos, sobre todo, a los llamados países satélites que supuestamente desafían su poderío global en alianza con otras potencias como Rusia y China.
Aseguró que, el tratado Hay-Bunau Varilla, suscrito el 18 de noviembre de 1903, hipotecó la soberanía nacional. Citó a Ricaurte Soler en su obra “Etapas del pensamiento acción antiimperialista en Panamá”: “En este largo proceso de la recuperación de la soberanía nacional anota que desde 1942 hasta 1953, les correspondió a las capas medias asumir la responsabilidad y continuar con las tareas nacionalistas y antiimperialistas fijada por Acción Comunal 20 años antes”.
La docente explica que las movilizaciones estudiantiles y populares en 1947 obligaron a la Asamblea Nacional rechazar el convenio Filós-Hines que pretendía prorrogar las múltiples bases militares erigidas por los Estados Unidos en tierras situadas fuera de la Zona del Canal.
En este contexto, detalló el rechazo por la Asamblea Nacional de Panamá del Tratado Alfaro-Kellogg (regulaba el procedimiento para la expropiación de tierras para el funcionamiento del Canal; el establecimiento de empresas; el otorgamiento de facilidades de aduana para Panamá; el uso de las monedas, entre otros).

De los hechos
Aproximadamente a las 5:30 de la tarde, del 9 de enero de 1964, un grupo de institutores quienes se dirigían a la Escuela Superior de Balboa fueron detenidos por agentes de la policía de Balboa.
Solo una delegación de 5 llegó al punto para cumplir con la misión de izar la bandera nacional junto a la norteamericana. Los institutores fueron abucheados y una multitud se lanzó sobre ellos, tratando de arrebatarles la bandera, al no conseguirlo, la desgarraron y pisotearon.
Cuando los institutores tratan de defenderse con puños y puntapiés, los agentes de Policía de la Zona los repelen a toletazos.
Estudiantes y civiles, desde la Avenida de los Mártires, para esa era, conocida como 4 de Julio, se enfrentaron contra miembros de la policía zoneíta, dejando un saldo de 22 muertos y 500 heridos.
Este año se cumplen 61 años de aquel movimiento, siendo uno de los detonantes, que, aunados a otros sucesos, contribuyeron a la firma de los Tratados Torrijos Carter el 7 de septiembre de 1977, el cual liberó a la conocida antigua Zona del Canal y la devolvió a manos panameñas.
Durante el acto, que tuvo lugar en la Plaza 9 de Enero de la Universidad de Panamá, 13 agrupaciones estudiantiles tuvieron participación oral en el programa de conmemoración.
El evento fue amenizado por la Banda Académica de la Facultad de Bellas Artes. Interpretó la pieza musical “Colonia Americana ¡No!” música y letra del autor Luis Bejarano. Y al cierre, las gloriosas notas del Himno Nacional.
La actividad, como es usual, fue organizada por la Vicerrectoría de Asuntos Estudiantiles (VAE).