Rainer Tuñón C. /Director de Información y Relaciones Públicas de la UP.

La vida de la razón: fases del progreso humano” (1905), de Jorge Santayana, es una de las obras más poéticas de la filosofía moral que sigue siendo tan relevante como la fecha en que fue escrita. De ella germina su célebre frase: “Aquellos que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo”.
Ese sentido del recuerdo y la sabiduría de quienes enfrentaron los años más oscuros de la dictadura militar en Panamá se hace palpable en el documental La señal de la libertad, que recoge los testimonios de siete protagonistas que, 35 años después, reviven sus actos de resistencia. ¿Y qué hicieron? Interrumpieron las transmisiones de la Guardia Nacional en Radio Nacional, infiltrando mensajes de lucha, fe y esperanza a través de la red clandestina: La Voz de la Libertad (1987-1989).
Kurt Muse, Alberto Michineau, Stavros Costarangos, José Morales, Tito Mouynes, Alfredo Fonseca Mora y Aquilino Saint Malo reconstruyen las tensiones, el miedo y la audacia con la que desafiaron al régimen, saboteando las comunicaciones de las Fuerzas de Defensa y alentando la desobediencia civil.
Sus relatos, entrelazados con detalles inéditos, permiten reconstruir una historia de valentía y astucia que operó fuera del radar militar.
Así, las directoras Delfina Vidal y Mercedes Arias, conocidas por sus documentales Caja 25 y Tito, Margot y Yo, conectan con un ritmo narrativo vibrante que captura a quienes vivieron aquellos años como a nuevas audiencias. Con una estética de thriller y un sutil humor que emerge desde sus propias declaraciones, el documental incorpora elementos de persecución “gato y ratón” entre los rebeldes y las fuerzas del régimen.
De esta historia, es conocido el testimonio de Muse al ser detenido y preso en la cárcel modelo por nueve meses hasta que fuera rescatado por las tropas norteamericanas tras los sucesos de la Invasión a Panamá, así como el desplazamiento del resto de los radiodifusores hacia una base militar y su posterior exilio en los Estados Unidos.
Producido por La Prensa, Btsda Films y el Centro Latinoamericano de Periodismo, La señal de la libertad no solo rescata una historia de resistencia, sino que también lanza un mensaje poderoso a las generaciones actuales: la memoria histórica es un pilar de la democracia y un recordatorio de que la lucha por la libertad nunca es en vano, y como explican sus realizadoras: “Estamos viviendo momentos históricos tan importantes que no pueden ser ignorados”.