Flow: una animación prodigiosa del cine independiente

Lun, 24/03/2025 - 14:50
Autor:

Rainer Tuñón C. / Director de Información y Relaciones Públicas de la UP

Cine flow
Foto: Janus Films

 

Letonia es un país báltico del norte europeo. Este año, hizo historia en los premios Óscar tras el arrollador triunfo del filme animado Flow, dirigido por Gints Zilbalodis, que anteriormente había conseguido el Globo de Oro, el BAFTA y el Goya en esa misma categoría.

De hecho: “Gints Zilbalodis muestra el Óscar de Flow ante una multitud emocionada en su ciudad natal en Letonia, donde ya es un héroe nacional. Como cuando tu equipo gana la Champions”. La información se desprende de los comentarios en redes sociales al llegar el realizador a su tierra natal.

Flow (un mundo que salvar) es la historia de un gato solitario que sobrevive en un mundo marino después del apocalipsis, y le acompaña un grupo variopinto de animales migrantes, entre ellos, un pájaro, un capibara, un perro retriever y un lémur.

La magia del filme, más allá de su animación prodigiosa desarrollada con un software de código abierto, rompiendo paradigmas de producción en este tipo de proyectos, es la sencillez de su propuesta, la profundidad del material realizado y la ausencia de diálogos para avivar las texturas y detalles de cada elemento animado.

Zilbalodis, hijo de pintores y escultores, optó por el cine como un lienzo para expresarse y así logró iniciar una carrera fuera de lo académico, pues en su país no existían escuelas de animación. Eso sí, desde que inició en esta disciplina artística, su norte era la conquista de narrativas y espacios desde un cine independiente que mostrara su visión alejada de las fórmulas conocidas.

Los circuitos de cine vieron crecer a este talento emergente cuando produjo el cortometraje Aqua (2012), que lo hizo desde sus días de adolescencia para luego sumergirse en lo que a la fecha se convirtió en Flow, la película más arriesgada y profunda mostrada en festivales de cine por todo el mundo, aportando nuevas pinceladas para mostrarse sólida frente a producciones de Disney, Pixar, Blue Sky Animations, Sony Pictures, Laika, Ilumination o Ghibli.

De hecho, los críticos de cine han aplaudido el esfuerzo de la producción de este singular relato. Oti Rodríguez, del diario ABC, sobre este filme, explica que: “solo se puede hablar bien de ella por su maravillosa animación y por su provechoso fondo humano”; mientras que Peter Debruge de la revista Variety resalta que es “un hipnótico largometraje que sigue a un grupo de animales que se adaptan a un mundo anegado”.

En fin, Flow es una pequeña joya del cine de letonia que se alza como la gran triunfadora del año con una carta de amor a las historias que son metáforas visuales de nuestro entorno y roba sonrisas y lágrimas por sus hondas reflexiones. Muy recomendada.