Redacción

El rector Eduardo Flores Castro dio a conocer los avances logrados por la Universidad de Panamá, que incluyen, desde la clasificación del Rankin Scimago, hasta los esfuerzos por reforzar la investigación científica y emprender nuevos estudios.
En cuanto a la investigación, el rector de la Universidad de Panamá destacó la reciente calificación que le otorgó el Rankin Scimago, al sobresalir entre las 100 mejores universidades de Latinoamérica. Las declaraciones del doctor Flores Castro se dieron durante una entrevista en el noticiero A.M de TVN, con la periodista Castalia Pascual.
Señaló que los rankings también indican que los egresados de la UP obtienen empleos con mayor facilidad.
Los profesores de la Universidad de Panamá (UP), anualmente, cobran alrededor de 1 millón de dólares en la ejecución de proyectos de investigación que abre a convocatoria la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt). Es decir, los profesores investigadores participan en los proyectos de Senacyt para conseguir los fondos, manifestó el académico.
Señaló que la UP viene impulsando la investigación. Como resultado de ello, los profesores muestran interés en capacitarse para saber cómo presentar proyectos, redactar y publicar las aludidas investigaciones.
Explicó que actualmente la universidad dispone de 25 revistas científicas, de las cuales 17 tienen indexaciones internacionales. Recuerda que a su llegada al puesto como Rector solo existían 10.
Un proyecto que está por iniciar, con el apoyo de la Universidad de Granada, España, es el monitoreo de la triple convergencia de placas tectónicas que hay en Punta Burica, Chiriquí. Se trata de un estudio de 3 años. La iniciativa se desarrollará mediante el empleo de sensores de alta sensibilidad que serán prestados por universidades alemanas.
En el marco de la vinculación con la sociedad, la universidad ejecuta proyectos sociales como el anexo en el Centro Femenino de Rehabilitación, el Centro de Rehabilitación El Renacer y el Centro Penitenciario de Santiago. La Universidad llega a estos centros, amplía Flores, a formar académicamente a las personas. Los graduandos de la UP nunca han vuelto a delinquir en ningún lugar del país, sostuvo.
En relación con la Facultad de Medicina, el Rector manifestó que anualmente el número de estudiantes que aspira ingresar se eleva a 3 mil, sin embargo, la UP solo puede aceptar a doscientos (200).
Enfatizó que se han mejorado las infraestructuras de la Facultad de Medicina mientras se construye el nuevo edificio. Esto en relación con los nuevos proyectos de Medicina y Enfermería que ya habían sido concebidos por la universidad.
Aclaró que la Universidad de Panamá licitó el diseño de las Facultades de Medicina y Enfermería y que incluso ya fueron adjudicadas dichas licitaciones.
Explicó que, en relación con el proyecto del Gobierno, de construir una Ciudad Universitaria, a la UP se le pidió suspender, provisionalmente, lo que se ha realizado. Esto ante la propuesta del Ejecutivo de construir una nueva Facultad de Medicina con un nuevo diseño.
Según el académico, la polémica surge porque lo que se quiere es que la UP desaloje el campus central y se traslade a la Ciudad de la Salud. No obstante, reveló que en la universidad existe consenso en cuanto a no desalojar el campus.
Para Flores la UP puede disponer de 2 campus, el actual y uno nuevo, sobre todo, para ubicar las facultades de las Ciencias de la Salud. Mencionó que Presidencia no define si se les permitirá construir. Al respecto, manifestó estar de acuerdo con trasladar algunas facultades como Medicina, Enfermería, Odontología, Psicología y Farmacia y que las otras se queden en el campus de manera que los estudiantes puedan llegar con facilidad.
Otro argumento en torno a la posición universitaria de no desalojar el campus se fundamenta en que este es un patrimonio histórico, no solo de la universidad, también del país.
En referencia a la postura de la universidad sobre las reformas a la ley de la Caja de Seguro Social (CSS) el doctor Flores Castro sostuvo que la universidad presentó su propuesta en relación con varios aspectos, como el de no elevar la edad de jubilación, la cuota del seguro que algunos empresarios le descuentan al trabajador y no la declaran o que no la afilian.
También, abogar por el sistema solidario, y que los fondos fueran bien invertidos. Concluyó que se hizo un aporte académico como corresponde a la universidad.
Ponderó las acciones estudiantiles en virtud del sentir social y manifestó estar en contra de las protestas violentas. Y, que inclusive, les ha recomendado protestar de manera pacífica y repartir volantes.
Al respecto, testificó que hace poco los estudiantes le comunicaron que no podían volantear porque eran reprimidos por la policía. El Rector testifica que decidió salir con ellos a volantear, y sin cerrar las vías, permitiendo que los conductores transitaran en sus autos, mientras que unidades del Control de Multitudes los desplazaron -a estudiantes y profesores- hasta la entrada del campus. Se trata de una forma de provocación a la que reaccionan los universitarios.
En relación con el contrato minero, recordó que la UP luchó para que fuese declarado ilegal, movilizándose de forma masiva. En cuanto a si se abre o se cierra la mina, señaló que debe determinarse cuáles serían las consecuencias para el país. Y, que la UP contribuirá en el debate de manera objetiva para valorar si constituye o no un negocio para el país.