Durante la Jornada Mundial de la Juventud Panamá 2019, uno de los eventos más esperados fue la realización del Viacrucis en el Campo Santo Santa María la Antigua, con una característica muy especial, que fue que cada estación de la Cruz, fue liderada por un país latinoamericano diferente. El Santo Padre, dijo a los jóvenes participantes en su mensaje, que es muy fácil caer en la cultura del bullying o del acoso; de la intimidación; para ti, no es así Señor, en la cruz te unes al viacrucis de cada joven, de cada situación para transformarla en camino de resurrección. Otro de los llamados que hace el Papa Francisco es el grito de la madre tierra, que está herida en sus entrañas por la contaminación de los cielos.
De una sociedad que perdió la capacidad de llorar y conmoverse ante el dolor; en la resignada soledad de los ancianos, en los pueblos originarios, a quienes se les despoja de sus tierras, raíces y cultura, silenciando toda la sabiduría que puedan aportar. Las estaciones fueron dirigidas por Honduras, con una oración acerca de responder a la llamada de Dios; Cuba, sobre la unidad; El Salvador, sobre los mártires y los perseguidos; Guatemala, para los nativos americanos; Costa Rica, por la tierra y la naturaleza; Venezuela, para los migrantes; Haití, por las víctimas de las tragedias; Brasil, en el llamado a compartir la esperanza de Cristo. República Dominicana, sobre la violencia contra las mujeres; Colombia, sobre justicia y derechos humanos; Puerto Rico, por el fin de la corrupción; Belice, para las madres; México, sobre la violencia y el asesinato; y Nicaragua, con una oración por la protección de los no nacidos.
Después del viacrucis, los jóvenes panameños dirigieron una oración centrada en la cruz y la difusión del Evangelio.