Rainer Tuñón C. / Director de Información y Relaciones Públicas de la UP

Desde la década de 1970, el cine documental en Panamá se ha consolidado como un vehículo crucial para que nos reconozcamos en los instantes más significativos de nuestra vida cotidiana. A través de su enfoque, aborda temas políticos, culturales e identitarios, permitiéndonos reflexionar y profundizar sobre nuestras costumbres, logros, fallos y sobre lo que significa ser panameño.
Si bien como manifestación cinematográfica iba creciendo desde la propaganda, la memoria histórica, las luchas generacionales y la denuncia social, su legado ha sentado sólidas bases para ser destacado entre los mejores instrumentos narrativos que dan la cara por la calidad audiovisual de Panamá.
En las salas de cine se alza como victorioso el documental El Tigre y la Mula, que nos traslada a los 14 años de intensas negociaciones que llevaron a Panamá a firmar los Tratados Torrijos-Carter y nos hace recordar aquella impaciente cuenta regresiva hacia la histórica fecha del 31 de diciembre de 1999 cuando finalmente Estados Unidos devolvió el control soberano de la vía interoceánica a esta pequeña y hermosa nación que dio una gran lección de estratégica política y diplomática.
Se trata de una película que impacta desde una narrativa que se presenta como un verdadero thriller lleno de intriga, espionaje, con tonalidades y ritmo que mantienen al espectador esperando por más minutos de proyección.
Su directora, Annie Canavaggio, compartió con la revista Variety que se inspiró para crear este documental después de darse cuenta de que las generaciones más jóvenes han llegado a dar por sentado el Canal de Panamá y no son conscientes de los desafíos que implicó reclamarlo de los Estados Unidos. De esta manera, con gran acierto, su directora muestra la capacidad del general Omar Torrijos de conducir con perseverancia una tarea que requirió del apoyo de todas las vertientes políticas en el mundo para luchar por la soberanía panameña, sin que los tintes ideológicos de una u otra vertiente se apoderaran del discurso, la estrategia y la meta país.
Así, con la astucia de un tigre y la terquedad de una mula, tal como lo describió Gabriel García Márquez, Canavaggio rescata intensas reflexiones sobre el valor de la unidad y la determinación de una nación, luego de captar la atención de un público que se ha volcado al cine para escuchar directamente de sus protagonistas cómo una pequeña nación alcanzó una victoria histórica, erigiéndose como un ejemplo de lucha por una causa nacionalista comprendida y respetada a nivel mundial.
Este documental, no solo revive ese momento clave de nuestra historia, sino también fortalece nuestra memoria colectiva en el contexto actual, especialmente en tiempos en que seguimos enfrentando desafíos derivados de las amenazas de Donald Trump sobre el control de nuestro Canal.