Rainer Tuñón C./ Director de Relaciones Públicas de la UP

Se estrena en las salas de cine la nueva película de Ryan Coogler, Pecadores (Sinners). En este filme, dos soldados gemelos, interpretados por un magnético Michael B. Jordan, sobreviven a los horrores de la Primera Guerra Mundial y a los bajos fondos de la mafia de Chicago. Su retorno al natal Misisipi los lleva a fundar una cantina mítica en el corazón del delta del blues. Pero el verdadero conflicto no tarda en aparecer: el choque de culturas, la tensión con las élites extremistas, el sincretismo religioso, el folclor sureño y la siempre presente realidad de los pueblos marginados. Todo esto mientras enfrentan a una comunidad de vampiros que convierte este cruce de caminos en un auténtico festín cinematográfico.
Con el sello del talentoso Coogler —responsable de Fruitvale Station, Creed, Black Panther y Wakanda Forever—, Pecadores se revela como un universo original que conquista desde la primera escena hasta su potente momento post-créditos. Es, asimismo, una fábula moderna que no teme romper moldes, mezclar géneros y contar una historia que arde con alma, ritmo y sangre.
Si bien, el director bebe de cintas como Del Crepúsculo al amanecer, de Robert Rodríguez; Blácula, de William Crain; Un vampiro en Brooklyn de Wes Craven; Near Dark, de Kathryn Bigelow; Los muchachos perdidos de Joel Schumacer y Entrevista con el Vampiro de Neil Jordan para dar contexto y profundidad al género de horror, no se queda allí y pellizca de pequeños clásicos como Crossroads de Walter Hill, Solo quedan vivos los amantes, de Jim Jarmusch, y Black Snake Moan de Craig Brewer, con guiños a las fenomenales El Color Púrpura de Steven Spielberg, y hasta Ragtime de Milos Forman, con algunos tintes de Hoodlum y A Rage in Harlem de Bill Duke para crear este universo único.
También, esta cinta acierta narrativamente al incorporar las dinámicas de las comunidades indígenas y chinas dentro del contexto histórico sin recurrir a estereotipos, otorgándoles profundidad, dignidad y relevancia dentro de la trama.
El elenco es otro de sus grandes tinos. Junto al carismático cantante de R&B, Miles Caton —una revelación total—, destacan las sólidas interpretaciones del veterano Delroy Lindo, así como de Wunmi Mosaku, Li Jun Li, Yao, Hailee Steinfeld y Omar Miller, quienes aportan matices y humanidad a un submundo vibrante y complejo.
Pecadores es, sin duda, una de las películas originales más audaces y sorprendentes que se han estrenado en lo que va del año. Su propuesta es tan ambiciosa como eficaz, navegando con firmeza entre géneros tan diversos como el terror vampírico, el thriller social, el musical atrevido, la apreciación multicultural y el drama de época, todo condimentado con una buena dosis de acción gánster al más puro estilo clásico. El resultado: dos horas de entretenimiento potente, elegante y provocador.