¿Cómo el Memorando de entendimiento lacera nuestra soberanía?

Vie, 09/05/2025 - 19:28
Autor:

Dr. Abdiel Rodríguez Reyes/Profesor universitario e investigador

 

Hoy, nuestra soberanía está secuestrada. El gobierno panameño firmó un Memorando de Entendimiento entre el Ministerio de Seguridad Pública de la República de Panamá y el Departamento de Defensa de los Estados Unidos de América, relativo a las actividades cooperativas en materia de seguridad en Panamá. Esto luego de que el presidente de los Estados Unidos Donald Trump haya planteado “recuperar” el Canal de Panamá para lo cual no descarta la “acción militar”.

Realmente el Memorando es una ignominia, 22 artículos y dos anexos como el A que trata de las ubicaciones autorizadas e instalaciones y zonas designadas; el B que establece definiciones, por ejemplo, el personal que estará en dichas instalaciones. Es una vergüenza que nuestras autoridades hayan firmado ese documento. Son los 22 artículos que laceran nuestra soberanía. Además, es un irrespeto a nuestra memoria histórica: a los mártires de enero de 1964 y los caídos en la invasión de Estados Unidos a Panamá en diciembre de 1989. Así como Estados Unidos tiene sus intereses, nosotros estamos obligados a tener los nuestros con respecto a la defensa de nuestra soberanía.

Como bien lo explicó ya André Gunder Frank y Ricaurte Soler, estamos ante “lumpenburguesías”, su proyecto de nación se circunscribe estrictamente en defender sus propios intereses de clase. Hoy, necesitamos enarbolar la bandera panameña bajo las consignas de los jóvenes revolucionarios de enero de 1964: “un solo territorio, una sola bandera”. Por más que quieran tergiversar la realidad y nuestra historia, la verdad triunfará porque es revolucionaria.

Se dice constantemente que no hay y no habrá bases militares en Panamá. Si revisamos el Diccionario panhispánico del español jurídico y buscamos qué significa base militar, es muy simple: es el territorio que un Estado pone a disposición de otro con fines militares y, añade a través de un tratado. El anexo A del Memorando es bien claro y establece cuáles son esas instalaciones y ya sabemos para qué fines son: de “entrenamiento regular militar”. El pueblo panameño no quiere ni bases militares, ni presencia militar estadounidense en territorio nacional. Por lo tanto, no es legítima, ni legal, dicha presencia y genera indignación en amplios sectores de la sociedad.

La lucha por la defensa de la soberanía va en varias direcciones, ya se adelanta a través de la vía legal con las demandas de inconstitucionalidad, fundamentalmente porque violan el artículo V del Tratado de Neutralidad, y que dichas colaboraciones que implican presencia militar cerca del Canal de Panamá requieren realizarse a través de un Tratado, lo cual implicaría someterlo a referéndum. Una de las demandas propone la realización de inspecciones a las áreas geográficas en cuestión, ya que, en el contenido del Memorando, se establece pedir permiso para poder acceder a algunas de esas instalaciones gestionadas por militares estadounidenses. Eso es el colmo, estamos ante un triste retroceso histórico.