Profa. Juseph M. Pineda C. Estudiante de la Especialización en Docencia Superior en el Centro Regional Universitario de Panamá Este.
En 1935, dos hombres soñaron con un país diferente. Uno era presidente, el otro, un pedagogo visionario. Juntos, dieron vida a un proyecto que cambiaría para siempre la historia de Panamá: la Universidad de Panamá.
En sus discursos, Harmodio Arias Madrid y Octavio Méndez Pereira, sentaron las bases de la educación superior: “puente entre el conocimiento y la justicia social”. A 90 años de este suceso, el ideario sigue vivo en sus aulas, biblioteca, pasillos y en cada rincón de la geografía nacional que permea su presencia.
Construyendo identidad, honestidad, justicia y amor por la verdad. Herramienta transformadora y clave para fortalecer la independencia y el respeto internacional. Semillero de valores humanos. Formadora de profesionales comprometidos con la sociedad.
Defensora de ideas: soñadora, cuyo norte fuera cuestionar y exigir dignamente un mejor mañana. Laboratorio de ideas, espacio de aprendizaje libre y crítico. De “rebeldes desbocados”, revestidos de cultura moral.
En su nonagésimo aniversario de alumbramiento su esencia sigue vigente.
Espacio de construcción del pensamiento crítico, desafiante del mundo globalizado, injusto e inmoral reflejo de las tensiones sociales y políticas del país.
El legado de Arias Madrid y Méndez Pereira no puede reducirse a cifras o estadísticas. Es un proceso humano, complejo y profundo, que requiere un análisis de su misión y sus funciones, inspiradas en la libertad, creatividad y solidaria.
Al decir el poeta Eduardo Galeano: “La universidad no debe ser una fábrica de esclavos para el mercado, sino un jardín de árboles que den sombra a las futuras generaciones”.
Nuestra alma máter, espacio de sueños colectivos de lucha y esperanza, lugar donde se apuesta por la transformación y construcción de vida para un país que apuesta a la equidad social.