Relatos de un cinéfilo: Mi infancia en la gran pantalla: “El Rey León - Hakuna Matata”

Vie, 20/06/2025 - 16:14
Autor:

Carmen Guevara C. /Fotos Google.com /Cortesía de la VAE

Hakuna matata
Cartelera de la película El Rey León: Hakuna Matata.

Amo ir al cine y más si conecto con películas que reviven lo hermoso de la infancia, como, por ejemplo, cuando fui a ver El Rey León. Definitivamente es una experiencia que va mucho más allá de lo visual o lo narrativo.

Es una especie de viaje en el tiempo. Desde el momento en que las luces se apagan y comienza la música, algo en el corazón se activa: una mezcla de nostalgia, emoción y gratitud, comenta, la licenciada Vanessa Castillo, jefa de Relaciones Públicas de la Vicerrectoría de Asuntos Estudiantiles (VAE).

Menciona que ver El Rey León de nuevo en la pantalla grande, no es solo revivir la historia de Simba, Mufasa o el ciclo de la vida. Es reencontrarte con el niño o la niña que fuiste. Es recordar cómo te sentiste la primera vez que escuchaste “Hakuna Matata”, o el nudo en la garganta al ver una escena que, sin saber por qué, te hizo llorar a los 7 años y te sigue haciendo llorar ahora.

Confiesa que la cinta le revivió otra etapa de vida. Es sentir que, a pesar del paso del tiempo, hay cosas que siguen intactas dentro de uno. Canciones que siguen tocando fibras, frases que cobran nuevos sentidos, y emociones que ahora entiendes desde otro lugar. Es abrazar tu pasado, agradecerlo, y darte cuenta de cuánto has crecido”.

“Ir al cine a ver El Rey León, adulto, no es solo mirar una película; es reencontrarte contigo. Y eso, sinceramente, es una de las cosas más poderosas que el cine puede ofrecer. Por lo que concluyo, que el cine va más allá de un convivio social, es un escape y una tremenda experiencia sensorial”.

Vanessa Castillo
Licda. Vanessa Castillo, jefa de Relaciones Públicas de la VAE.

En contraste con lo que relata Castillo, la trama de la película está narrada a través de las perspectivas de Timón y Pumba que ven su versión de El Rey León en una sala de cine, de vez en cuando paran la grabación para hablar entre ellos.

Timón muestra su historia de fondo, revelando su colonia de suricatos en las afueras de las praderas. Tras un descuido, mientras se encontraba a cargo de vigilar la zona en caso de encontrar depredadores, pone en peligro a su colonia, provocando que las hienas (Shenzi, Banzai y Ed) casi devoren a su tío Max, logrando que nadie en la colonia confíe en él.

Timón, triste por no encontrar su lugar, decide partir en busca de su felicidad. Se encuentra con el viejo y sabio mandril Rafiki, quien le enseña el «Hakuna Matata» y le dice que para encontrar lo que buscaba debía “mirar más allá de lo que ve”, cosa que Timón realiza literalmente.

Y al ver más allá, logró observar la Roca del Rey pensando que sería un buen lugar para vivir, lugar en el que luego conocería a Pumba convirtiéndose en amigos instantáneamente.

Finalmente, encuentran una vasta selva en la que deciden hacer su casa. Tiempo después, encuentran a un pequeño cachorro de león, el príncipe Simba, y ambos deciden criarlo bajo la filosofía de “Hakuna Matata”.

La diversión reina en esta nueva película en la que Timón y su simpático amigo Pumba son los grandes héroes de la Sabana.

El Rey León 3 nos traslada al pasado, antes de que comenzase la historia de Simba, e incluso mucho más atrás.

De acuerdo con www. es.wikipedia.org/wiki/, la dirección de la película es de Bradley Raymond, con 76 minutos de proyección, la compañía productora es Walt Disney Pictures y la distribución de Walt Disney Home Entertainment. Se estrenó en 2004 y pertenece al género: animación, comedia y aventura.