Carlos Iván Caballero G. /Texto y fotos
El Instituto de Geociencias (IGC) de la Universidad de Panamá (UP) informó que entre el 1 de enero al 30 de mayo de 2024 se registraron 741 sismos en el territorio nacional, mientras que en el mismo período de 2025 se observan 535 movimientos. Análisis realizado por el IGC demuestra una disminución de 205 sacudidas.
Arkin Tapia, geógrafo del IGC y coordinador de la Red Sísmica Nacional de la UP, sostuvo que en 2024 -durante este tiempo- se registró un fuerte sismo con magnitud de 5.7 grados que generó innumerables réplicas. El movimiento se ubicó en la zona de fractura de Panamá que se localiza al sur de Chiriquí limitando al oeste con la isla de Coiba.
Según el geógrafo las réplicas posteriores al evento podrían ser las causas de que el año pasado se registrara mayor cantidad de temblores.
El docente explica, que la interacción de la fractura de Coiba con el cinturón deformado del sur de Panamá, genera mayor número de réplicas. Las 2 placas tienen límites tectónicos que ocasionalmente colisionan.
En los primeros 5 meses de 2024 se registró otro sismo que alcanzó la magnitud de 5.0 grados en la región de Azuero, dicho evento no registró movimientos posteriores.
En marzo de este año, al sur de Coiba, se registró un sismo de 6.4 grados. A pesar de que dicho movimiento fue de más intensidad que el de 5.7 no generó réplicas.
Añade que en abril de este año al norte de Guna Yala se registró un sismo de magnitud 5.0 a una profundidad de 55 kilómetros, dicho sismo fue percibido en la ciudad de Panamá.
El vulcanólogo expresa que los temblores son impredecibles. Y, agrega que en ninguna región del mundo existe una explicación lógica que asegure porqué disminuyen o aumentan.