Bajo asedio: La Universidad de Panamá

Vie, 27/06/2025 - 20:12
Autor:

José A. Patiño /Funcionario administrativo de la Universidad de Panamá

 

Tras 90 años de ser fiel a la educación superior del pueblo panameño, ahora la Universidad de Panamá se encuentra bajo fuerte asedio proveniente de las más altas autoridades del gobierno nacional. ¿Pero, por qué se da esta situación? Se da por varios motivos que no gustaron a los gobernantes entre ellos, que le haya sido negada la cesión del campus Universitario Octavio M. Pereira como lo solicitó el propio mandatario; se da por el poder de convocatoria de la Universidad a una marcha multitudinaria que parece que no fue del agrado de los jerarcas del gobierno y se da porque la institución declaró al Campus Universitario como «Patrimonio Inalienable de la nación», lo que significa que no se puede vender, ceder, alquilar, bajo ninguna circunstancia.

A partir de entonces y por indicaciones del mandamás, la Contraloría General de la República ha puesto bajo asedio a esta noble institución pública que ha formado a más de 300 mil profesionales panameños que están insertos en las diversas ramas del quehacer nacional.

Que hay anomalías sí, como en todas las instituciones públicas, pero de eso a pretender ahorcar a la institución por vía del presupuesto, resulta una acción de tal calaña, propia de quienes pretenden desconocer el papel preponderante que juega la Universidad de Panamá tanto en el desarrollo nacional como en la formación del recurso humano del país.

Es por demás desconcertante que el contralor tomándose atribuciones que no le competen haya obviado las vías del diálogo con las autoridades universitarias para buscar puntos de acuerdo que permitieran zanjar las cosas que habría que atender y no trancar expresamente el funcionamiento de la universidad, afectando con ello a miles de estudiantes que se forman en las aulas universitarias.

Con este tipo de acciones el único que pierde es el pueblo panameño que sufre las consecuencias de decisiones extremas e injustas; no existe situación alguna que no se pueda resolver por la vía del diálogo excepto, por la tozudez y la intransigencia de las partes y este no es el caso porque las autoridades universitarias han dado muestras hasta la saciedad para querer dialogar, pero los personeros del gobierno en su insatisfecha soberbia hacen oídos sordos.

Todo apunta a entender que las directrices constrictoras hacia la UP salen del Palacio de las Garzas con toda la intención de constreñirla para que ceda a las pretensiones del Ejecutivo de que se les entregue el Campus Universitario «Octavio Méndez Pereira».