La mujer letal en el cine de acción

Vie, 27/06/2025 - 21:10
Autor:

Rainer Tuñón C. / Director de Relaciones Públicas de la UP

la mujer letal
Foto: Lionsgate FIlms

 

En el cine de acción existe una estirpe de mujeres letales con trasfondos emocionales complejos, capaces de combinar fuerza, inteligencia y vulnerabilidad en cada movimiento.

Desde Modesty Blaise (1966), adaptación del célebre cómic británico, este recorrido nos ha llevado a conocer a figuras emblemáticas como Foxy Brown (Pam Grier), Cleopatra Jones (Tamara Dobson), Ellen Ripley (Sigourney Weaver – Alien), la princesa Leia (Carrie Fisher – Star Wars) o Sarah Connor (Linda Hamilton – Terminator). Sin embargo, fue Luc Besson quien marcó un antes y un después al poner en el mapa el subgénero de la mujer asesina entrenada con La Femme Nikita.

Desde entonces, hemos admirado a guerreras icónicas como Beatrix Kiddo (Uma Thurman – Kill Bill), Trinity (Carrie-Anne Moss – The Matrix), Selene (Kate Beckinsale – Underworld), Furiosa (Charlize Theron y Anya Taylor-Joy – Mad Max), Alice (Milla Jovovich – Resident Evil), la versión estadounidense de Nikita (Bridget Fonda), Mallory Kane (Gina Carano – Haywire), Black Widow (Scarlett Johansson – UCM), Lorraine Broughton (Charlize Theron – Atomic Blonde), Hanna (Saoirse Ronan), Dominika Egorova (Jennifer Lawrence – Red Sparrow), Evelyn Salt y Fox en Wanted (ambos interpretados por Angelina Jolie), Ava (Jessica Chastain), Everly (Salma Hayek), Cataleya (Zoë Saldaña – Colombiana), La Madre (Jennifer López), y más recientemente, Eve MaCarro (Ana de Armas) en Bailarina, el spin-off del universo John Wick.

En la película Bailarina, dirigida por Len Wiseman (Inframundo), una joven asesina entrenada desde niña en una escuela de ballet es en realidad una letal sicaria, quien busca vengarse de los responsables del asesinato de su familia. Este personaje fue introducido brevemente en el filme John Wick: Chapter 3 – Parabellum, interpretado por otra actriz. Ahora, expanden su historia personal, como un vehículo de empoderamiento femenino en un entorno brutal.

Sin restar mérito al notable trabajo físico y actoral de Ana de Armas, como su protagonista, la cinta representa una adición más a este subgénero, que no ofrece mayores innovaciones frente a sus predecesoras.

Aunque estilizada, la violencia en estas películas puede volverse excesiva por banalizar el sufrimiento real, especialmente cuando se convierte en el eje principal del entretenimiento, priorizando por supuesto, la acción sobre la profundidad narrativa o emocional con el fin de colocar a sus personajes planos y siempre listos para las secuencias de pelea.

Independientemente de su guion sencillo y poco profundo, que copia la fórmula ganadora de John Wick, sin dotarle de una identidad propia, la película funciona por toda la acción que disfrutan los fanáticos de este subgénero. Aun así, Bailarina destaca un emotivo tributo al origen de esta genealogía cuando incluyen en un cameo a la actriz Anne Parillaud, la auténtica Nikita, la mujer dura de matar.