Mgtr. Carmen Guevara C. /Periodismo Digital
Las universidades abiertas a la tercera edad, en el caso de la Universidad del Trabajo y la Tercera Edad de la Universidad de Panamá (Utte), se basan en estimular el emprendimiento del adulto joven y del adulto mayor mediante su capacitación o perfeccionamiento en diversas áreas del conocimiento y de la tecnología.
Los pilares de la educación de ese actual saber ser, saber aprender, saber hacer y saber convivir, deben ser la sustentación de los programas de las universidades abiertas. Es decir, proporcionar el envejecimiento activo y saludable, calidad de vida y prevención de la dependencia, mediante programas y actividades de formación y capacitación.
El ciclo educativo debe ser entendido como una práctica social, que depende del proyecto de hombre y de sociedad que se desea construir. “hay que seguir teniendo aspiraciones y seguir aprendiendo”.
Según relata la señora Ana de 75 años: “En mi caso me encontré con la jubilación, pero enseguida llené mi tiempo de sentido, al inscribirme en el curso de costura. En la Utte he visto a gente de mi generación enseñando costura a otras personas mayores, porque la vida consiste en seguir hacia delante”.
El caso de Gloriela es de admiración tras padecer una enfermedad. A sus 79 años ha participado en algunas actividades recreativas, manuales y artísticas. Según su testimonio, inició el curso de Bailes Folclóricos antes de la pandemia, luego tomó los cursos de Danzaterapia, Porcelana Fría, Tembleque y Mundillo.
La participación en estas actividades, manuales y recreativas, le han ayudado, según el testimonio de su sobrina, a mejorar. El médico le ha recomendado matricularse en otros cursos.
Según los especialistas, la clave para afrontar el envejecimiento es “vivir una vejez con propósito”. Según el filósofo y teólogo español, Francesc Torralba, la vida de las personas mayores debería ser una armonía entre la vida activa y la vida contemplativa.