De Nueva York a Cali: la Salsa vive en el cine

Vie, 22/08/2025 - 15:24
Autor:

Rainer Tuñón C. / Director de Información y Relaciones Públicas de la UP

Salsa Cali
Foto: IMDB

 

Las tres grandes capitales de la salsa son: Nueva York, Puerto Rico y Cali. De eso no hay dudas.

En este mapa sonoro, los caleños, desde 1982, han tomado la bandera para que el género tenga su identidad con una propuesta que es pura energía: contagiosa, divertida y vibrante, a tal punto de que la comunidad salsera del mundo reconoce a Cali como un referente imperdible en la historia del género.

Más allá del baile, la salsa caleña es un reflejo vivo de la ciudad misma. Se ve en sus vestuarios, en los maestros de baile y de música, en los técnicos de la industria, en la gastronomía y en un sinfín de oficios que nutren la economía circular del Valle del Cauca. El sistema cultural caleño, anclado en la salsa, no solo emociona: también produce y transforma.

En el cine, la salsa ha dejado su huella. La salsa ha brillado en documentales. Nuestra Cosa Latina (1972), de Leon Gast, retrató la escena latina en Nueva York; Yo soy del son a la salsa (1996) recorrió la música popular afrocubana; Buena Vista Social Club (1999), de Wim Wenders, hizo que nuevas generaciones se enamoraran del son; y Yo no me llamo Rubén Blades (2018), del panameño Abner Benaim, plasmó la vida del poeta de la salsa.

En ficción, el director Baz Davidson presentó Salsa (1988), con Robi “Draco” Rosas, y la participación de Celia Cruz, Tito Puente y Gloria Estefan en la banda sonora. Cuatro años después llegaron Los reyes del mambo tocando canciones de amor (1992), con Antonio Banderas y Armand Assante, narrando la historia de dos hermanos cubanos que emigran a Estados Unidos con el sueño de triunfar como músicos.

La lista sigue: Baila conmigo (1998) presentó a Chayanne y Vanessa Williams en una historia de romance y baile; Baile caliente: noches de La Habana, secuela fallida del clásico Dirty Dancing, tuvo como protagonista a Diego Luna; El cantante, con Marc Anthony y Jennifer López, contó la vida de Héctor Lavoe entre críticas mixtas; y la francesa ¡Salsa! (1999) cambió a Mozart y Chopin por el “tumbao” cubano, con Sierra Maestra y el colombiano Yuri Buenaventura.

Este año, Netflix suma una nueva joya: La salsa vive, del colombiano Juan Carvajal. Es un documental que conmueve y refresca anécdotas sobre los sonidos identitarios que construyeron y heredan nuestras comunidades afro-latinas. Con Rubén Blades como voz central, el filme también da espacio al gran maestro nuyoricano Henry Fiol, a Johnny “El Dandy” Rodríguez, Alfredito Linares, Ángel Lebrón y a figuras del movimiento melómano caleño como Gary Domínguez y Pablo Solano.

La virtud de esta obra es mostrar cómo los colombianos han sabido imprimir su sazón y estilo único, como sello oficialmente reconocido en 2022, cuando el Consejo Nacional de Patrimonio del Ministerio de Cultura declaró el "Complejo Musical Dancístico de la Salsa Caleña" en la categoría de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación; una distinción que confirma lo que ya sabíamos: que Cali no solo baila salsa… la vive, la siente y la proyecta a todo el mundo.