UP orienta a los pequeños y medianos productores en la cría de cerdos de traspatio

Vie, 29/08/2025 - 18:07
Autor:

Jordana D. Cortez B. / PROMEGA

Porcinos
Cerdos ubicados en galeras dentro de fincas. Foto tomada de la web www.google.com/search

 

El Instituto Pro Mejoramiento de la Ganadería (PROMEGA) de la Universidad de Panamá, entre sus tareas, orienta a los pequeños y medianos productores, que también crían cerdos, a transformar dicha crianza en una actividad rentable. Esta crianza se conoce como cría de cerdos de traspatio.

Las granjas de traspatio son aquellas que disponen de uno a diez animales, y cuyo uso principal va dirigido al autoconsumo o venta ocasional.

El doctor Eliecer Ábrego, médico veterinario, zootecnista y técnico de PROMEGA, explicó que esta labor, tradicionalmente vista como ahorro, tiene el potencial de generar un ingreso significativo si se aplican conocimientos básicos y herramientas sencillas.

Señaló que la clave del éxito radica en 3 pilares fundamentales: salud, nutrición e infraestructura. La bioseguridad es primordial y no requiere de grandes inversiones. Por ejemplo, controlar la entrada de personas ajenas a las granjas, mantener a los animales silvestres lejos, y lavar el calzado antes de entrar, son prácticas sencillas y efectivas para prevenir enfermedades.

La importancia de una adecuada selección de las cerdas, implica elegir hembras de 6 a 7 meses con buena conformación, procedentes de camadas homogéneas y numerosas y de razas cruzadas.

En el manejo de la cría, Ábrego destacó la necesidad de registrar las fechas de servicio y prestar especial atención al parto, además de asegurar que los lechones reciban calostro al nacer.

PROMEGA busca mejorar la calidad de vida de los productores en relación con el mejoramiento genético en ganado bovino y la capacitación en técnicas zootécnicas, nutricionales y sanitarias.

Señaló que la porcicultura de traspatio es una cultura del pequeño productor ganadero que ofrece un mercado versátil, con demanda todo el año.

Según el especialista, se necesita que el productor, que a menudo diversifica sus crías en la finca, aproveche al máximo la actividad porcina como una actividad de rentabilidad.

Sostuvo que la actividad también permite crear productos con valor agregado como embutidos y ahumados, consolidándose como una actividad sostenible y beneficiosa para las familias rurales, donde la labor de la mujer es crucial en la administración de los recursos generados.

En julio de este año, el instituto participó en una mesa sectorial como parte de su visión por impulsar la industria porcina. La actividad tuvo como objetivo potenciar el impacto académico de la producción de cerdos y fortalecer la colaboración entre la investigación y el sector productivo.

De acuerdo con datos suministrados por el Ministerio de Comercio e Industrias (Mici), la Asociación Nacional de Porcicultores (ANAPOR) y el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) de Panamá, la porcicultura es la tercera actividad de mayor importancia en el sector agropecuario de Panamá, solo superada por la avicultura y la ganadería bovina.

El consumo percápita anual de carne de cerdo en el país se sitúa en 18.5 kilogramos por persona al año, lo que posiciona a Panamá entre los principales consumidores de la región.