Ética, ciudadanía y democracia

Vie, 03/10/2025 - 16:48
Autor:

Dr. José Manuel Fajardo S. Profesor Visitante Universidad de Panamá, Centro Regional Universitario de Coclé

 

Los tres conceptos del título tienen por separado amplias derivaciones, sin embargo, en esta ocasión se conjugan para nombrar un nuevo itinerario académico labrado desde el Centro Regional Universitario de Coclé, en Penonomé, centro geográfico de Panamá, donde se inauguró una maestría bajo esta denominación el pasado 25 de septiembre.

La entidad académica complementa así el nacimiento de la carrera de Licenciatura en Filosofía e Historia, iniciada en 2024, y que ya cuenta con dos cohortes. Esta doble propuesta en formación filosófica, nada a contracorriente en un ambiente que apunta al ocaso de las humanidades, y expresa rebeldía académica ante la amenaza del no pensar críticamente y dejar abandonado el saludable hábito de la reflexión.

Elucidando los significados de esta maestría, retomo las tres dimensiones que le dan consistencia, iniciando con la ética.

En el mundo de la reflexión filosófica la ciencia ética ha tenido un despunte particularmente importante desde hace medio siglo, cuando la filosofía se entretenía con temas relativos al lenguaje (tendencia analítica), pero había dejado los temas de la vida cotidiana; fue entonces cuando recibió el reclamo de atender a lo práctico. De ahí surge una serie de filósofas y filósofos que se atrevieron a opinar éticamente sobre política, economía, ecología, etc. ofreciendo orientaciones que permitían debatir y buscar fundamentación racional a la propia moralidad. Así que hoy no es extraño que sea la ética el primer bastión para impulsar una filosofía que haga presencia sólida en Panamá.

En las sesiones preparatorias, la comisión encargada de organizar la propuesta, lanzó distintas alternativas para dar un perfil pertinente a la maestría, de modo que estuviera a tono con las necesidades del país.

Se concluyó que la ciudadanía, y la democracia, eran las líneas de fuerzas idóneas para asegurar una personalidad convincente y empoderada a la iniciativa.

¿Por qué esta pareja de conceptos y no otros? Quizá porque un básico diagnóstico de la realidad latinoamericana, en la que está inmersa Panamá, indica que cargamos con el hondo estigma de una identidad ciudadana insegura, donde los peligros del autoritarismo y las tentaciones antidemocráticas son una amenaza constante para la nación.

¿Qué se puede esperar a futuro con esta novedad académica? Manejando un optimismo realista, una expectativa alentadora es el fortalecimiento de la capacidad generativa de ideas entre los profesionales que se animen al reto de pensar la realidad. Ello anima a ejercer fantasía creativa que dibuje las ricas posibilidades que oferta Panamá. De este modo, debiese ocurrir una transformación que valore genuinamente a todas y todos sus habitantes. Esto significa tener la inteligencia histórica de optar por el bien común y distanciarse de la miopía ética característica de la mediocridad privada y pública.