Omar Joseph

La FIFA toma modo crucero, evoluciona, crecen los fanáticos, el fútbol se yergue sobre todos los deportes como el rey. Los eventos deportivos como bálsamo para los acontecimientos recientes, las cicatrices de la guerra empiezan a sanar.
En 1954 Europa aún se frotaba las heridas de la Segunda Guerra Mundial, 9 años después del conflicto, el continente estaba dividido por el Telón de Acero inmerso en los primeros compases de la Guerra Fría.

El epicentro del Mundial, Suiza, una isla de neutralidad que recibiría la quinta edición de la copa del mundo. El torneo no sería solo un festival de fútbol, se convertiría en una potente metáfora de redención. Una batalla entre 2 filosofías futbolísticas y un evento que forjaría la identidad de la nación. Alemania occidental recientemente constituida.
Suiza 1954: “El fútbol tiene una deuda con Hungría”, así tituló el portal web: Marca.com. El “Equipo de Oro” Hungría, que venía de 4 años sin perder. Era la gran favorita para ganarse el torneo. Liderado por el mejor jugador del mundo para esas fechas, Ferenc Puskás, joya del régimen comunista de Mátyás Rákosi. Eran los campeones olímpicos de Helsinki 1952.
Para Hungría ganar el mundial era una cuestión de propaganda de Estado, una demostración de la supuesta superioridad del sistema socialista. Un sistema 4-2-4 y el “falso nueve” deslumbraban.

“Sepp Herberger, el estratega del milagro de Berna”, según la web Marca.com, Sepp Herberger, era un hombre metódico y visionario. Alemania necesitaba regenerar su orgullo, marchito por los embates de la postguerra y la división en la que estaba sumida. La oportunidad, el mundial de fútbol. La FIFA intentaba apaciguar la atmósfera política, de forma que el impacto fuere menor; el destino se negó.
El formato del torneo era peculiar: 16 equipos se dividieron en 4 grupos de 4. Sin embargo, no todos jugaban entre sí. Cada grupo tenía 2 cabezas de series, como Hungría y Brasil en el grupo 1, y Alemania Occidental y Yugoslavia en el grupo 2.

Los partidos se disputaron en 6 estadios suizos, siendo el Wankdor de Brena (con capacidad para 64 mil espectadores), escenario principal.

Otros estadios claves: St. Jakob de Baselea y el Charmilles de Ginebra. El ambiente, festivo, pero las logísticas, modestas.

Se ensayan los primeros pasos de la comercialización o mercadeo, en un mundo postguerra más comercial y material.
No existían las marcas multinacionales, pero, a la vista, Adidas de Adolf “Adi” Dassles, empresa alemana que jugó un papel crucial.
En un movimiento genial, equipó a la selección alemana con unas botas revolucionarias: “tacos atornillables”, elemento que le dio a la selección una ventaja sobre sus rivales que resbalaban por los campos enlodados debido a que en el período que se realiza el torneo en Europa suele llover mucho. Como se menciona, el dato lo consigna un artículo publicado en el sitio web, sport.es, con el título “La ayuda decisiva de Adidas en el milagro de Berna 1954” (1/12/2022).
Este mundial ostenta el récord del promedio de goles más alto de la historia de la Copa del Mundo, con 5,38% goles por juego en total, ya que se marcaron 140 goles en 26 partidos según documento publicado en fifa.com “Las selecciones que más goles hicieron en una edición de la Copa Mundial” 1/1/2024 también anota que, la semifinal entre Suiza y Austria, que terminó con un marcador de 7-5 a favor de Austria, fue el partido con más goles en la historia del torneo con 12 goles en total.
Fue la primera participación de Alemania Occidental en una Copa del Mundo después de la Segunda Guerra Mundial.
También se introdujo el primer balón oficial de los juegos mundialistas de la FIFA. Su diseño exclusivo, llamado «Swiss World Champion», que estaba hecho de cuero cosido a mano. (balón oficial usado durante el mundial 1954 fabricado por Kost Sport). Wikipedia.
La semifinal entre Suiza y Austria, que terminó con un marcador de 7-5 a favor de Austria, fue el partido con más goles en la historia del torneo con12 goles en total.

Otro dato del mundial de Suiza 1954, publicado el 9 de marzo de 2014 a través de la web neoteo.com, títuló: “La televisión de los mundiales de fútbol”.
La divulgación señala que para los años 50 la televisión empezó a ser utilizada como herramienta de divulgación de los mundiales. Un año antes de la copa del mundo se forma la Unión Europea de radiodifusión, que transmite en vivo 7 partidos del torneo: Francia, Italia, Bélgica, Holanda, Dinamarca, Reino Unido, Alemania y Suiza. Se estima que 4 millones de europeos vieron el mundial por televisión.”
El 15 de julio de 2018 el diario La Nación de Argentina tituló “La tecnología televisiva, según pasan los mundiales”. Destacó que solo 8 países pudieron ver por televisión las maravillas de los «magiares mágicos» y su traspié en la final con la Alemania de Fritz Walter y compañía. Se abría así, en Suiza 1954, la historia de la televisación de los mundiales de fútbol.”