Omar A. Joseph |Relacionista Público /Datos y fotos tomadas de las web de la Fifa web de besoccer web de espn.com web de tycsports web de gettyimages web de espn https://www.mexico.as.com

En el mundial de Suiza, la selección de Hungría era favorita. Conocida como “magiares mágicos” “The Golden Team” o el “Equipo de Oro”, por su trayectoria previa. Fue campeona olímpica. En su plantilla destacó Ferenc Puskas, el mejor jugador del mundo para la fecha.
Hungría dio la misma impresión en la final, que, en el primer partido de los cuartos de final, en el que triunfaron los húngaros sobre los alemanes 8 a 3.
La sensación de superioridad de Hungría, con 2 a 0 para empezar la final, se percibía en el ambiente. A los 6 minutos ya había marcado Puskas, y 2 minutos más tarde, el extremo Zoltán Csibor.
Max Morlock marca el primer tanto al minuto 10 y luego ante la perspectiva de un gran encuentro, 2 minutos después, Helmut, “el jefe”, marca el empate para redireccionar las aspiraciones teutonas, como lo recoge el portal de Fifa.com.
El juego de los alemanes, organizado con mejor técnica durante el medio tiempo logra el empate a 2 goles. Puskas y József Bozsik, los genios de la selección húngara, no fueron suficiente para detener a Alemania.
“El Milagro de Berna”, en referencia al juego entre Alemania y Hungría, así titularon los medios de esa época, la noticia sobre los resultados del encuentro, como también lo hizo la web inside.fifa.com el 4 de mayo 2020. La frase permanecerá ligada al fútbol alemán para siempre. Sobre ningún otro partido de fútbol y sobre ninguna otra selección se han escritos tantas leyendas e historias como se ha hecho sobre Alemania Occidental.
El 4 de julio de 1954 se da “El Milagro de Berna”. La sede fue el Stade de Suisse Wankdorf, de la ciudad de Berna, Suiza. El encuentro, Alemania Federal contra Hungría. El árbitro, William Ling, de Inglaterra. La voz del locutor alemán Herbert Zimmermann, narró, de forma emotiva, hasta el llanto, la final de la copa del mundo.
Cerca de 60 millones de alemanes escuchaban por la radio la voz de Zimmermann, que solo unos minutos después “bramó” completamente fuera de sí por el micrófono: “¡Final! ¡Final! ¡Final!” Se acabó el partido. Alemania es campeón del mundo, tras vencer a Hungría. Aquel hecho también aparece en la web de la Fifa.
“…Alemania avanza por el costado izquierdo con Schäfer. El pase de Schäfer a Morlock es despejado por los húngaros. Y Bozsik, de nuevo Bozsik, el carrilero derecho de Hungría, se hace con el balón… Pero esta vez lo pierde, ante Schäfer. Schäfer centra, despejan de cabeza, Rahn debería disparar desde atrás, ¡Rahn dispara! ¡Gooool! ¡Gooool! ¡Gooool! ¡Goool Alemania 3, Hungría 2. Así recoge el momento de la narración el sitio web -Especial para ESPN.com, de 15 de agosto de 2013.

El máximo anotador del certamen: Sándor Kocsis Hungría 11.

En la final, Sepp Hernberger, director técnico de Alemania, dejó ver su bravura deportiva, testosterona pura que hoy es de uso propio en el deporte más apasionante del mundo, y que se ha hecho universalmente célebre: “el balón es redondo”; “el partido dura 90 minutos”; “después del partido ya es antes del siguiente partido”, así se destaca en la web de la Fifa en junio de 2020.
Mientras se celebra la Copa del Mundo Suiza 1954, Jules Rimet, principal impulsor de la creación de un torneo mundial, tras 33 años de éxitos, dejó de ser el máximo dirigente de la FIFA. Lo reemplazaría en el cargo Rodolphe Seeldrayers, nuevo presidente, como lo señala la web especial para ESPN.com.

El milagro de Berna, como es conocido el mundial de Suiza 1954 fue llevado al cine, bajo la dirección de: Sónke Wortmann. Guion de Rochus Hahn; película alemana, género: drama, duración:118 minutos.
Sinopsis del filme, verano de 1954
La Unión Soviética empieza a liberar a sus prisioneros de guerra. Entre ellos está Richard, el padre de Matthias, un niño de 11 años apasionado por el fútbol que vive con su madre y sus hermanos en una ciudad minera de Alemania del Este.
Durante estos años el niño ha sustituido a su padre por el futbolista Helmut Rahn, el cual a su vez lo ha tomado bajo su protección. El regreso de Richard, destrozado por tantos años de cautiverio, ensombrece la apacible vida de la familia. Por otra parte, tiene serias dificultades para adaptarse a las condiciones de vida de la postguerra. Además, está a punto de empezar en Berna (Suiza) la Copa del Mundo, pero mientras el pequeño Matthias espera con entusiasmo el acontecimiento, para Richard, el fútbol no tiene ningún interés. La película se encuentra en filmaffinity.com