Carlos I. Caballero G./Texto y fotos
La invasión estadounidense del 20 de diciembre de 1989, cuando el ejército más poderoso del mundo asalto al país, perdura en memorias nacionalistas.
En relación con la invasión estadounidense a Panamá hace 36 años, investigadores del Instituto de Estudios Nacionales (Iden), expresaron sus puntos de vista al Semanario La Universidad.
Víctor Ortiz, investigador y profesor de Historia en la Facultad de Humanidades, considera que la invasión a Panamá estableció las bases para que la sociedad cambiara su mentalidad.
Destaca que el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, argumentó que el objetivo de la ocupación era sacar del poder al general Manuel Antonio Noriega, proteger la vida de los ciudadanos estadounidenses, devolverle la democracia a Panamá y transformar las Fuerzas de Defensa.
La invasión fue concebida desde 1988. El trabajo de ingeniería social que hizo E.E.U.U en Panamá para cambiar la mentalidad de la población empezó años antes, tras una meticulosa planeación.
Expresa que en 1977, la firma de los Tratados Torrijos- Carter encumbró el país al más alto nivel de nacionalismo. Sin embargo, transcurridos 12 años desde la firma, Panamá fue invadida con una resistencia casi nula. La mayoría de la población aceptó el agravio.
Para esos días el nacionalista era considerado norieguista. Después de la invasión, Panamá ha vivido bajo un régimen democrático burgués, a través del cual la empresa privada controla los destinos del país.
Las Fuerzas de Defensa fueron destruidas y transformadas en una fuerza pública armada al servicio de los E.E.U.U.
Según el profesor, 36 años después se observan barcos de guerra en aguas territoriales, aviones de combate surcando los cielos y soldados estadounidenses entrenando a la Policía Nacional. Puntualiza que estos son los efectos negativos de la invasión.
Antonio Méndez, responsable de la base de datos estadísticos del Iden, sostiene que en 1989 E.E.U.U se sentía poderoso porque ganaba la guerra fría luego de la caída de Europa Oriental. Además, se reposicionaba como fuerza política y militar en el continente americano.
Añade que estas fueron algunas de las razones que utilizó para preparar la invasión. La planificación se puso en marcha durante mucho tiempo. Como primera ofensiva, 2 años antes, quiebran las finanzas del país. Esto provocó que la población se revelara en contra del régimen militar.
La propaganda negativa en contra de las Fuerzas de Defensa causó profundos efectos. Influyó para que la población aceptara la llegada de los militares estadounidenses como una acción normal y saludable para el país.
La opresión económica que impuso el gobierno estadounidense aceleró la carencia de dinero en los bancos y provocó la falta de alimento en los hogares panameños; la sociedad luchaba contra la escasez.
Según el analista, la situación causada por el régimen norteamericano en Panamá, provocó que al derrocar a Noriega se instalara un gobierno cómplice que aceptaría todas las condiciones impuestas por el coloso del norte.