Alfonso González: testigo del 9 de enero

Jue, 08/01/2026 - 23:23
Autor:

Carmen Guevara C./Foto: Gregorio De Gracia

Alfonso González
Alfonso González, sobreviviente de la gesta patriótica.

 

El 9 de enero de 1964 no fue únicamente una fecha de confrontación política o un episodio más en los libros de historia. Fue, ante todo, una experiencia humana extrema, en la que hombres y mujeres comunes se vieron obligados a cargar, en sus propios cuerpos y conciencias, el peso de una causa colectiva. Entre ellos se encuentra Alfonso González, hoy de 88 años, reconocido como el último herido registrado de aquella gesta que transformó para siempre el destino de Panamá.

González no habla desde la retórica ni desde la distancia del tiempo, se pronuncia desde la memoria viva del dolor.

El declarante narra al Semanario La Universidad que el 11 de enero de 1964, una herida en su pierna derecha alteró de manera irreversible el curso de su vida. Días después, el 15 de enero, los médicos se vieron obligados a amputarla tras múltiples intentos por salvarla.

La pérdida física fue inmensa, pero no logró quebrantar su espíritu. Lejos de expresar amargura, don Alfonso afirma sentirse orgulloso de haber participado en una lucha que trascendía al individuo y que pertenecía al pueblo entero.

Hoy reside en un pequeño apartamento en El Chorrillo, un espacio modesto que contrasta con la magnitud del sacrificio que hizo en su juventud. Han pasado más de 6 décadas, y con ellas ha llegado una reflexión inevitable: cada año, en las fechas conmemorativas, los sobrevivientes reciben homenajes, palabras solemnes y reconocimientos públicos; sin embargo, una vez que el calendario avanza, el silencio vuelve a instalarse sobre sus vidas.

Aun así, Alfonso no se arrepiente. Encuentra consuelo en la certeza de que aquella lucha no fue estéril. Para él, los mártires, los heridos y los sobrevivientes del 9 de enero entregaron lo más valioso —la vida, la salud, la juventud— para que Panamá pudiera alcanzar plena soberanía.

Manifestó que la solución más importante para los sobrevivientes fue la modificación de la Ley 2 del 19 de enero de 1965 y la Ley 163 de Panamá de 2020. Se trata de leyes originales que otorgan beneficios a los héroes de la Gesta Patriótica de Enero de 1964, incluyendo pensiones vitalicias y atención médica.

La vida de Alfonso González es más que un testimonio, es un recordatorio incómodo y necesario de que la soberanía tuvo un costo humano concreto.