Carlos Iván Caballero /Fotos: cortesía Arkin Tapia

La investigación permitirá estudiar con mayor exactitud la interacción entre las principales placas tectónicas que convergen en el territorio nacional.
El Instituto de Geociencias (IGC) de la Universidad de Panamá y la Universidad de Granada, España, con la colaboración de la Universidad de París, y la empresa alemana GFZ, vienen desarrollando un proyecto de investigación con el objeto de develar lo que ocurre en el subsuelo del oriente panameño. Esto implica monitorear la zona de unión triple donde convergen las placas tectónicas de Nazca, Cocos y la microplaca de Panamá.
La investigación permitirá estudiar con mayor exactitud la interacción entre las principales placas tectónicas que convergen en el territorio nacional. Dichas placas se unen al sur de Punta Burica en Chiriquí. El fenómeno explica por qué la región es catalogada como la de mayor actividad tectónica en el país.
Arkin Tapia, encargado de la red sísmica señaló que, mas del 70 % de los temblores que se producen en Centroamérica se generan en la zona donde convergen las placas tectónicas.

El estudio contempla la expansión de una red sísmica temporal que instalará un centenar de instrumentos, distribuidos en las provincias de Chiriquí y Bocas del Toro.
Explicó que debido a las constantes sacudidas que se registran se instalaron 40 estaciones de banda ancha, algunas de estas transmiten los movimientos telúricos en tiempo real. El equipo permitirá conocer la localización precisa de dichas sacudidas.
Las estaciones que no transmiten en tiempo real, almacenarán los datos para su integración posterior a los programas de localización digital.
La instrumentación del IGC, 6 de estas, que también transmiten en tiempo real, fueron previamente instaladas por los científicos internacionales.

El estudio también contempla instalar 115 sismómetros de período corto que serán distribuidos entre Bocas del Toro, Chiriquí y provincias centrales.
Para conocer el comportamiento tectónico y la localización de los sismos regionales, cada aparato será ubicado a un kilómetro de distancia.
La investigación abarca las regiones de Punta Burica, Isla Colón, los distritos de Renacimiento, Barú, y Changuinola. Veraguas y la península de Azuero también se incluyen en el estudio.
Otras de las comunidades que también serán objeto de estudio son: Macaracas, Mariato, Santa Catalina, Torio, Tonosí y Pedasí
Los habitantes de estas zonas conocen el peligro que producen los constantes temblores y los deslizamientos de tierra. Por ello, brindan facilidades a los científicos involucrados en el estudio.