Los retos que involucra la formación académica en ciencias naturales

Vie, 13/03/2026 - 19:52
Autor:

MSc. Ramiro Villarreal /Físico y docente universitario

 

Desde que ingresamos al sistema educativo, específicamente, a la primaria, las competencias correspondientes a asignaturas vinculadas a las ciencias naturales, no pueden forzar de manera rigurosa las capacidades cognitivas de los estudiantes, ya que en muchos casos su asimilación requiere de un proceso que toma años.

Lo mencionado anteriormente, no se limita a las capacidades o intereses propios del estudiante, sino que parte del hecho de que el aprendizaje de las ciencias naturales es de carácter integral. El proceso educativo de cualquier persona estaría incompleto sin esta área del conocimiento humano, situación que podría llevar a una sociedad a vivir permanentemente con paradigmas, empirismo, supersticiones, etc.

Debemos ser conscientes de que las áreas del conocimiento humano deben estar integradas o poseer un nivel de intersección adecuada para que una civilización pueda avanzar de manera satisfactoria. Por otro lado, el cambio en la cultura, el surgimiento de nuevas tecnologías, e incluso, los nuevos descubrimientos pueden modificar explícita o implícitamente el currículum de cualquier asignatura relacionada con las ciencias naturales.

El docente tiene el reto de evidenciar que los conocimientos científicos son necesarios para conocer de manera objetiva la naturaleza, esto, no solo con el objetivo de obtener un bien, sino también para avanzar como sociedad. Sin embargo, debe tenerse presente que en la forma en que operan o funcionan muchos fenómenos de la naturaleza, no armonizan con nuestro sentido común, situación que pone al docente como una pieza clave en el conocimiento colectivo.

Por otro lado, la formación académica en una especialidad no está exenta de conjeturas o paradigmas, por lo que el profesional en dicho campo debe conocer perfectamente sus limitaciones y no arriesgarse a hacer extrapolaciones que pongan en riesgo su integridad o la de terceros. Es aquí, donde el docente formador debe hacer las pautas adecuadas para distinguir los matices que puede manifestar el currículum en cuestión, ya que es posible que la interpretación de un concepto, por parte de un alumno, se construya con cierto sesgo. Tal vez, este hecho parezca irrelevante pero lo cierto es que una evaluación exhaustiva posterior al proceso enseñanza-aprendizaje puede desvelar dicho sesgo.

Ahora bien, un ejemplo de esto, podría ser el aprendizaje de conceptos puramente abstractos, en donde el alumno no pueda crear analogías tangibles. Es evidente, que sería ideal que los conceptos de esta índole, deben ser abordados a lo largo de todos los niveles de la formación académica, con el fin de estructurar una base sólida y objetiva de dichos conceptos, pero es claro que no siempre será posible este proceso. La formación académica panameña en el área de las ciencias naturales y exactas, aún posee muchos retos que van desde las políticas de estado, hasta la integración con nuestra cultura, lo que implica, que el estudiante debe de estar consciente de que dicha formación académica también es susceptible a nuestro contexto.