Recientemente, Panamá fue calificado como un país de renta alta por parte del Banco Mundial, lo cual significa que salió de la lista de beneficiarios, donde se incluyen países con un ingreso nacional bruto per cápita superior a $12,055. Al respecto, consultamos al doctor Gersan Joseph, catedrático universitario, quien explicó que al realizar este calculo utilizan el promedio del Producto Interno Bruto (PIB) Per cápita que de alguna manera es engañoso. El hecho de que Panamá esté calificado de esa manera, es un espejismo, las naciones unidas plantean que el 20% de la población tiene un 80% de los ingresos, mientras que el 80% de la población tiene un 20% de los ingresos, esto significa que existe una disparidad en el tema de ingresos. “Si bien es cierto, aquí hay rangos de salarios altos, precisamente, porque Panamá tiene muy desarrollado el sector servicio, pero, a la vez, hay salarios extremos y mucha pobreza; sobre todo, sub-empleo y, en las comarcas indígenas, hay una extrema pobreza, indigencia”, manifestó el experto.
Destacó que la disparidad, desigualdad y la mala distribución de la riqueza, que existe en Panamá, hacen que se considere al país como de alta renta, ya que no recibe los beneficios de la cooperación internacional; sin embargo, tenemos escenarios donde los niños mueren de tos ferina, especialmente, en la comarca Ngäbe-Buglé. Esta situación es absurda para un país que tiene 10 años de crecimiento y un canal que genera 15 mil millones. Lo cierto es que los factores de corrupción, falta de planificación y malos manejos de los recursos públicos hacen afectan a la sociedad, y que los sectores que generan más empleos primario y secundario, sean los que están más deprimidos en su economía y, de esa manera, la dificultad en la generación de empleos es creciente, los sectores que más están vinculados a la conectividad, al modelo de logística y de servicio en Panamá, no son captadores de fuerza de trabajo, aseveró Joseph.