Unidad canina refuerza seguridad universitaria Méndez Pereira la UP

Mié, 31/10/2018 - 17:36
Polo
Autor:
Rocio Rivera

Una de las últimas adquisiciones que ha logrado incorporar al equipo de trabajo del Departamento de Protección Universitaria, en el campus central, es la unidad canina que cuenta con 5 perros de raza Rottweiler, incorporada en el 2015. Estos caninos son acompañados por vigilantes del Departamento de Protección, quienes realizan sus rondas periódicas, tanto en horas del día como de la noche. Para conocer más a fondo sobre la unidad canina, entrevistamos al señor Alexis Jones, entrenador de la Universidad de Panamá y la joven Vanesa Guerra, quien, también, prepara a los canes. Inicios Hace seis años, se me encomendó la tarea de preparar a estos canes y los llevé a Corozal, donde inicié con su entrenamiento y visitas periódicas. Al inicio, me correspondió entrenar dos perras pastoras belgas malinois, adquisiciones con que contaba la Universidad de Panamá antes de la llegada de los Rottweiler. El entrenamiento de estos canes fue todo un proceso, ya que, personal del campus central llevaba un control de entrenamiento cada 15 días, supervisando a los canes para ver si obedecían o no, quedando impresionados y contentos por el progreso y control de estos. El Sr. Alexis Jones nos comentó que a estos animales se les enseña sicología canina, para que sepan cómo controlarse; aunque siempre para un perro habrá sonidos nuevos, tenemos que estar preparados y saber cómo reaccionar. “Llevo más de 20 años entrenando perros de todas las razas, desde chihuahua, yorkie, rottweiler, pitbull, pastores alemanes y cada animal es un mundo diferente”, señaló Jones. Entrenamiento. En estos momentos, el departamento de Protección Universitaria cuenta con 5 rottweiler: Baco y Thor (6 años), Hulk y Chayna (2 años y medios) y el nuevo integrante Polo (dos meses y medios), reveló. Jones explicó que el entrenamiento para cada uno puede durar entre 20 a 35 minutos. En vista de que es estimulación y repetición, se le llama por el nombre al perro, se le dice la voz o el comando y se le enseña el movimiento, esto se hace cada vez que se le da una orden al animal y se le felicita cada vez que realiza la acción, hasta que lo haga solo. En caso tal que un perro no haga caso 80 veces, por decir algo, en el momento de que haga el movimiento se le felicita bastante y se acaba el entrenamiento, para que esa imagen que le quede al perro y obtenga el conocimiento que se hace a lo que se le pide. Luego, se felicita con una caricia, porque de nada sirve darle premios, como comida procesada, salchichas, juguetitos, etc. porque el día que no lo tengo no hará el movimiento o la orden, señaló. Cuidados A parte de adiéstralos, los entrenadores deben bañarlos, darles comida, limpiar las jaulas, etc. En cuanto a la alimentación, manifestó que los perros solo comen comida procesada, nada de comidas de sal, etc. Igualmente, son llevados a sus citas veterinarias de control en hospital veterinario de Corozal. Función canina Estos caninos realizan recorridos permanentes con sus guías en diversos horarios, esto les permite ejercitarse y liberar energía, que los ayuda a estar balanceados; a su vez, se acostumbran a su entorno. Cuando están iniciando el entrenamiento todos estos factores son importantes para que los perros se acostumbren al ambiente que los rodea. Los entrenadores hacemos de guía y de simulantes, es allí en donde, ambos, tanto Vanesa como Alexis, hacen que los perros ataquen, sin excepciones, a quien se les diga, mientras son entrenados. Nuevo miembro El cachorro, de nombre Polo, fue otorgado por el Dr. Eduardo Flores Castro, el viernes 12 de octubre, tiene dos meses y medio; es hijo de Hulk, uno de los perros de la unidad canina, nieto del súper campeón del mundo Astor Junipera 2010 y, por parte de madre, bisnieto de Akino, quien fue prácticamente el rottweiler que revolucionó la raza por sus características, buen tronco, cuello, pecho, colores, etc. La llegada de Polo a la unidad canina se dio con un ritual de recibimiento para ser aceptado por los demás canes. Este ritual consiste en poner al perrito de espalda y que cada uno de los miembros lo huela, hasta que ser aceptado, esto evita conflictos mayores entre ellos.