Luis O. Guerra
Con el objetivo de generar un espacio que permita conocer y reflexionar sobre las diversas manifestaciones de explotación sexual que afectan a niños, niñas y adolescentes, en Panamá, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y Casa Esperanza presentaron el estudio “De los Datos a la Acción”. Este es un trabajo de investigación de campo, que fue realizado por el equipo de Casa Esperanza en las provincias de Panamá, Coclé, Chiriquí y Bocas del Toro, en el periodo comprendido a los meses de enero y junio, el cual se diseña y ejecuta con el apoyo técnico de Unicef. Según este estudio, las víctimas, en su mayoría, se perciben como adolescentes, con edades entre los 15-17 años (48.8%), y entre los 11-14 años (34.7) como segundo grupo percibido.
Siendo las más afectadas las niñas y las adolescentes. Otro dato relevante, es que a través de las redes sociales el explotador sexual contacta a sus víctimas; en espacios abiertos, en horas de la mañana, para no levantar sospechas. Dentro de las conclusiones, los expertos recomiendan crear espacios de aprendizaje y reflexión en las escuelas, universidades e instituto de formación técnica.
Además, de vincular la participación de la sociedad civil, iglesia con presencia local en acciones de vigilancia, identificación y referencia de casos vinculados a la explotación sexual. Se espera que este esfuerzo por obtener información de carácter cuantitativo y cualitativo contribuya en hacer visible lo invisible; intolerable lo que hoy es tolerable, y permita, a su vez, construir un camino en conjunto para la prevención y erradicación de la explotación sexual.