Compasivo

Vie, 01/07/2022 - 18:14
Autor:

Omar A. Joseph /Relacionista Público

 

No siendo un sujeto religioso, puedo decir que respeto la existencia de Dios, ¡Lo creo! Por lo que inmediatamente mi lógica me hace saber que existe el Diablo. El primero, es todo bondad, perdón, compasión, entrega, etc. El otro es lo opuesto, por supuesto, es el sinónimo de maldad, vileza, pecados, miseria, angustias y dolores. Una rápida afirmación, podría ser que, el hombre con mayores virtudes está más cerca de lo que Dios precisa para la humanidad y el humanismo intrínseco en ella, quien esté más cerca de lo opuesto, bueno poca explicación necesita. Bien con esa lógica simplista que pueda servir o no para guiarnos en nuestras acciones para con nuestros similares, de forma sencilla desde nuestras propias individualidades podría – creo yo- mejorar nuestras relaciones humanas desde la familia hasta el entorno laboral. Una coexistencia más llevadera, desde el ejemplo en un área laboral, más saludable si siempre se pensara que el levantar falsos, la envidia y la falta de colaboración, no solo entorpecen la hermenéutica necesaria para que la empresa con cada engranaje siga su curso hacia el crecimiento ideal; si no que también, como consecuencia inmediata nos convierte en peores seres humanos.

Es el sujeto rompe grupo, el que se identifica por sus acciones como el sujeto desleal para con todos y que no genera confianza, ni siquiera en aquel que le puede parecer confidente. Un sujeto compasivo, genera, en su entorno, un ambiente sano porque no es quien anda por cada esquina levantando falsos a nadie y por su actitud compasiva es quien comparte, coadyuva y genera un estado de colaboración, “yo hago lo mío, no sé por los demás” son instauraciones ideológicas, pensando en el divisionismo, no así el: “cooperemos y ayudemos” que son ideas que construyen grandes empresas. Planteada la idea, puedo concluir que, desde el intento de ser un sujeto más compasivo, estaría más cerca a ser un mejor ser, consecuencia lógica de ello, si todos en el mismo entorno viesen esa idea como un colectivo, sin ser utópico, lograríamos vencer la antítesis del hombre por Dios.