Laysa Reid/ Estudiante de la Maestría en Historia de las Relaciones entre Panamá y Estados Unidos de la Universidad de Panamá
n el marco de los 200 años del discurso de la Doctrina Monroe, es evidente que el gobierno estadounidense ha logrado ubicarse en un contexto de poder y dominio a nivel global, amparado en el poderío de la industria armamentista.
Uno de los mecanismos que ha implementado como parte de su política geoestratégica a lo largo de su historia ha sido a través de la firma de acuerdos internacionales, en especial desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, a raíz de la confrontación entre el modelo socialista soviético y el capitalista. En el caso de Latinoamérica el gobierno estadounidense procuró que estuvieran acordes a sus intereses.
Por ejemplo, el 2 de septiembre de 1947 se firmó el Tratado de Asistencia Recíproca (TIAR) en materia de defensa, cuya legitimidad quedó en duda con la Guerra de las Malvinas y la Invasión a Panamá.
Como señala Ávila et al (2011) “en donde las doctrinas geopolíticas fueron utilizadas en las relaciones internacionales para afirmar la política exterior de las naciones dominantes en el escenario mundial”. Y todo indica que ellos han logrado ejercer ese dominio.
A partir de ahí hasta los años 80 la política exterior giró en torno a la doctrina de seguridad en el marco de la Guerra Fría, dominando el escenario global con el discurso del poderío militar y conservador.
El cual variaría con el surgimiento de la crisis del Estado Benefactor y el ascenso al poder del ala más conservadora del Partido Republicano con Ronald Reagan, quien en conjunto con la Primer Ministro Británica, Margareth Thatcher, imponen el modelo neoliberal, siendo Chile bajo la dictadura de Augusto Pinochet y los denominados Chicago Boys; el primer país en América Latina en implementar esta política económica.
De ahí con el fin del socialismo y de la Guerra Fría, los Estados Unidos implementaron una serie de acuerdos bilaterales en el marco de un mundo regido por ellos. Hoy día el contexto del orden global ha cambiado como categoría de estudio ha presentado cambios en su objeto de interés.
Tenemos que en 1870 estuvo limitado a la influencia de los factores geográficos sobre el desarrollo político de los pueblos y asociados al determinismo geográfico. A partir de la década del setenta del siglo pasado, lo replantea por las prácticas de poder, el discurso de los militares y los nuevos conservadores en favor de la guerra fría.
En conclusión, a pesar de los giros y contradicciones; los Estados Unidos continúan empleando nuevas formas para mantenerse a flote gracias a la combinación de estrategias como son los Proyectos de Integración para Latinoamérica en el plano político, económico y militar, lo que indica una marcada inclinación hacia la apertura de mercados y el fortalecimiento de su economía.