Carmen M. Guevara C. *Periodista/Foto: Cortesía de foto www.google.com y la Estrella de Panamá .

Una característica popular de la ciudad de Panamá era que en una diversidad de barrios existían salas de proyecciones cinematográficas. El corregimiento de San Francisco fue una de estas localidades, específicamente en la vía Porras, donde se encontraba el Teatro Roosevelt. La capacidad de la sala era de 800 butacas.
En relación con sus orígenes, una publicación del Panamá América de antaño apunta: “Abrió sus puertas el sábado 19 de enero de 1946 a las 6 de la tarde, con la exhibición de la película Un día con el diablo” protagonizada por el afamado cómico mexicano Mario Moreno Cantinflas”.

En el periódico también se lee que, en la noche de la apertura, los asistentes pudieron disfrutar de una moderna refresquería de lujo, proyección perfecta, buen sonido, comodidad, ventilación natural y un amplio estacionamiento para autos. Todas estas ventajas hicieron que el Teatro Roosevelt fuera considerado el orgullo de las afueras.
René Castillo, egresado de la Escuela de Periodismo de la UP en su tesis de grado: “Las salas de exhibición de películas en la ciudad de Panamá evolución e Historia”, detalla que fue su propietario el señor Vicente Lopolito, quien vendió al Circuito Romaly, S.A., el 1 de octubre de 1969. A partir de la fecha pasó a ser administrado por el señor Antonio Hassán.

Luego de años de funcionamiento, el Roosevelt comenzó a bajar su popularidad, lo cual obligó a cerrar sus puertas. Su clausura se registró el 30 de abril de 1987.
En la publicación de la Revista Ellas de La Prensa, en la sección “Momentos de películas” el acordeonista Osvaldo Ayala, recuerda una escena de la proyección cinematográfica “Cleopatra”, “cuando Marco Antonio, entra triunfante a Roma y trae a la reina Cleopatra de Egipto. Es la entrada de él glorioso, era una mega celebración. Yo era un adolescente cuando recuerdo haberla visto en el Teatro Roosevelt, que estaba en la Vía Porras; una de las más costosas películas de la historia”.