La grandeza de Napoleón

Lun, 04/12/2023 - 16:27
Autor:

Rainer Tuñón C. /Director de RR.PP de la UP/Foto: Sony Pictures

napoleón
Joaquín Phoenix personifica a Napoleón Bonaparte.

 

Genio, ególatra, loco y tirano, la historia de Napoleón Bonaparte ha tenido más de trescientas representaciones en el séptimo arte, y al mismo tiempo ha sido una codiciada tarea que directores de la talla de Abel Gance, Sacha Guitry, Sergei Bondarchuck, Woody Allen o Carol Reed, lograron acometer. Ahora, es el turno del veterano Ridley Scott, cuya filmografía cuenta con más de 56 títulos, siendo algunos de ellos grandes épicas con críticas mixtas.

Napoleón fue un consagrado estratega, militar y político francés, reconocido en los anales por sus grandes conquistas en el campo de batalla, así como por la reorganización en la administración del estado francés, su legislación bajo su código napoleónico; el hecho de liderar la República como cónsul y ostentar un régimen de poder desde su proclamación como emperador hasta la entrada del rey Luis XVIII al trono y sus exilios.

En una investigación titulada Napoleón Bonaparte y el cine: una interpretación histórica, su autor Francesc Marí Company, del departamento de Historia de la Universidad de Barcelona, nos explica que: “El cine que es utilizado como recurso para mirar al pasado, no se reduce tan solo a los documentales y grabaciones históricas, sino también a la utilización de los filmes de reconstitución y reconstrucción histórica, ya que estos además de ofrecernos una visión de la época que retratan, también nos muestran la época en que han sido realizados y quien los ha realizado”.

De esta manera, cada evento cinematográfico que se realiza sobre grandes figuras como Napoleón despierta curiosidad y expectativas desde su tierra natal hasta el gran público global y la consecuente opinión de los expertos en cine.

La última película de Scott, uno de los más influyentes directores de cine de los últimos 50 años, cuyo talento quedó demostrado desde las extraordinarias cintas Los duelistas, Alien y Blade Runner; las olvidables 1492: La conquista del paraíso, Reinado del cielo y Robin Hood, hasta su clásico por excelencia Gladiador, es precisamente una versión sobre la vida y obra de Bonaparte, con las actuaciones de Joaquín Phoenix y Vanessa Kirby, ha levantado cuestionamientos por sus licencias creativas, atisbos de humor, inexactitudes históricas y la falta de sello francés en la puesta en escena.

En el filme, nos concentramos en los triunfos y fracasos del personaje, pero al mismo tiempo navegamos entre sus temores y la volátil relación con su amada Josefina, desde la perspectiva misma de sus sentimientos a su patria y a su gran amor.

Aunque el metraje de dos horas con treinta y ocho minutos no favorece en el desarrollo narrativo, las actuaciones se sienten carentes de emoción y sus tonalidades sobrias la hacen palidecer ante la espectacularidad de sus escenas de guerra, puede que en esta película el ritmo de Scott no encante, pero tampoco decepcione.