Abdel Fuentes /Director del Semanario La Universidad
Quizá carezca de relevancia para millones de humanos que, metafóricamente hablando, el cerebro de los dispositivos digitales y otros artefactos, son los denominados microchips o semiconductores. Y esto no solo incluye a los teléfonos inteligentes y automóviles eléctricos y satelitales, también a la tecnología médica y otras poderosas industrias.
Pensemos en una diminuta pieza o sustancia aislante como el germanio –elemento químico semimetal blanco grisáceo y el silicio -elemento químico metaloide, que constituye más de la cuarta parte de la corteza terrestre-. Además, se trata de un semiconductor con una compleja red de circuitos capaces de almacenar energía eléctrica.
Tal vez también para muchos resulte irrelevante saber que la gigantesca empresa Nvidia, localizada en Taiwán, la isla o provincia rebelde, que forma parte de China Continental, es líder en la fabricación de los microchips. O que de acuerdo con Los Ángeles Times es la empresa más valiosa del orbe.
Lo que no debería pasar desapercibido para los universitarios de esta casa de estudios, es que la Escuela de Física, actualmente se ocupa de una investigación sobre los materiales que poseen algunos semiconductores o microchips, titulada: “Espectroscopia de armónicos altos en materiales cuánticos: hacia nuevos semiconductores”.
En la interesante hazaña interactúan 4 estudiantes de la Facultad de Ciencias Naturales, Exactas y Tecnología (Facinet), en calidad de investigadores, tutorados por el físico investigador panameño, doctor Agustín Alexis Chacón Salazar y universidades internacionales.
Los elementos de un tipo de microchips están siendo sometidos a un análisis teórico científico a través de pruebas que se realizan en diferentes proyectos.
Cada uno de estos futuros físicos emprende un proyecto alineado con el estudio, que realiza varias pruebas con la ayudad de doctores e investigadores expertos en la materia de la Universidad de Ohio y la Universidad de Stanford, ambas de Estados Unidos. Los análisis implican contribuir al desarrollo de dispositivos electrónicos más avanzados.
Los resultados de la investigación permitirían obtener una interpretación física de los hallazgos teóricos encontrados, al compararlos con los resultados experimentales. De esta manera, se abriría la puerta a posibles aplicaciones prácticas para estos materiales en el área de la electrónica.
En la próxima edición, el Semanario La Universidad dará a conocer algunos detalles del referido proyecto que adelanta la Universidad de Panamá.