Prof. Elizabeth Arona |Docente
La Universidad de Panamá atraviesa actualmente un período decisivo para su futuro institucional. A pocos días de las elecciones universitarias, la comunidad académica, administrativa y estudiantil se prepara para escoger a la persona que asumirá la conducción de la principal institución de educación superior del país durante los próximos cinco años.
Este proceso electoral universitario constituye una valiosa expresión de la democracia interna, ya que permite la participación activa de docentes, estudiantes y personal administrativo en la toma de decisiones sobre el futuro institucional mediante el ejercicio del voto. Este acontecimiento debe asumirse como una verdadera celebración democrática, caracterizada por el respeto, la convivencia y el compromiso académico, dejando de lado las rivalidades y diferencias políticas-ideológicas en beneficio del fortalecimiento de la comunidad universitaria.
Las universidades evolucionan en la medida en que responden a las demandas de la sociedad. En la actualidad, la Universidad de Panamá enfrenta retos importantes vinculados con la incorporación y transformación de nuevas tecnologías, la digitalización, la actualización permanente de los planes y programas de estudio, el fortalecimiento de la investigación científica y la ampliación de su oferta académica mediante programas técnicos, licenciaturas, especializaciones, cursos especiales, maestrías y estudios de doctorado.
Cualquiera que sea el resultado final en estas elecciones, marcarán un capítulo significativo en la historia reciente de la Universidad de Panamá.
La decisión que adopte la comunidad universitaria contribuirá a definir los desafíos y oportunidades que enfrentará la institución en los próximos años.
Como docente universitaria considero que este proceso electoral debe vivirse con responsabilidad, respeto y madurez académica. Más allá de las preferencias individuales, la Universidad de Panamá debe continuar siendo un espacio de diálogo, pensamiento crítico y construcción colectiva, donde prevalezcan siempre los intereses institucionales sobre cualquier diferencia política.
La participación consciente de todos los estamentos fortalecerá nuestra democracia universitaria y contribuirá al desarrollo de una institución cada vez más inclusiva, innovadora y comprometida con el país.
La grandeza de la Universidad de Panamá no radica únicamente en quienes la dirigen, sino también en la capacidad de su comunidad para participar de manera responsable y defender los valores académicos que la han caracterizado a lo largo de su historia. Estas elecciones representan una oportunidad para reafirmar nuestro compromiso con la educación superior y con el futuro de las nuevas generaciones.
Finalmente, deseo expresar mi reconocimiento sincero a todas las personas que han asumido el reto de participar en este proceso electoral universitario. Postularse a la Rectoría, a los decanatos, a los centros regionales y a las extensiones universitarias no solo implica una aspiración de liderazgo, sino también una clara muestra de compromiso con el presente y el futuro de la Universidad de Panamá. A cada uno de ellos les extiendo mi respeto y gratitud por su disposición a servir, por enriquecer el debate académico y por fortalecer, con su participación, la vida democrática de nuestra alma mater la Universidad de Panamá.