Del Director: Redes sociales

Lun, 06/07/2026 - 18:47
Autor:

Abdel Fuentes /Director del Semanario La Universidad

 

Durante el surgimiento y el auge de las denominadas redes sociales, a inicios de este siglo, uno de los puntos del debate comunicacional centraba la lupa sobre analizar si realmente se trataba de redes para socializar.

El periodista español Pascual Serrano, en su libro “La comunicación jibarizada”, las connota como espacios interactivos en el que destaca la superficialidad. El término jibarizar alude a reducir o disminuir.

Serrano cuestiona la supuesta democratización de la información que ha hecho pensar que es posible acceder a toda la información y a toda la verdad a través de internet.

La observación sobre la conducta que reflejan las personas en las aludidas redes sociales impele interpretar que se trata más de espacios para el reconocimiento personal que de socialización. La satisfacción de quien postea revisar cuántos seguidores acaudala, el número de me gusta, o los reposteos, parece evidenciar que también tiene que ver con un asunto de ego y acumulación de seguidores que pueden darle fama o ayudarle a acumular dinero.

El Diccionario de la lengua española define la expresión red social como plataforma digital de comunicación global que pone en contacto a un gran número de usuarios.

Abundan los estudios y la comprobación empírica que ayudan a comprender que, a través de los grandes medios de masa, como internet y los tradicionales, es posible influir en el pensamiento, y conducta del sujeto. Pese a sus detractores, las teorías de la comunicación, surgidas desde mediados del siglo XX, corroboran el fenómeno social, comunicacional y psicológico.

De acuerdo con un artículo de revisión bibliográfica publicado en 2025, accesible a través de la base de datos Redalyc de la Revista Universidad, Ciencia y Tecnología, que estudia el impacto de las redes sociales en la salud mental de adolescentes, los jóvenes utilizan las referidas plataformas digitales con intensidad. El documento indica que esto influye en su manera de pensar, expresarse y construir relaciones.

El autor del artículo científico, quien es psicólogo de formación y doctor en Educación, Miguel Alberto Vélez Sancarranco, sostiene que el estudio examinó las consecuencias del uso de las redes sociales y cómo estas afectan a los jóvenes en la actualidad. Manifiesta que el referido entorno digital también implica riesgos para la salud mental, especialmente durante la adolescencia, etapa en la que se consolidan los vínculos sociales, la identidad personal y la autoestima.

Uno de los retos de los formadores en la educación superior es conocer qué está ocurriendo con estudiantes que presentan conductas aprendidas; muchos de los mensajes que reciben les deforman. Todo esto requiere de ejercicios formativos coherentes guiados por el profesor para contrarrestar la distorsión intelectual y racional de unos tantos.

Es urgente que algunos docentes se esfuercen por desaprender y aprender, de manera que puedan guiar a sus discentes a ser capaces de cuestionar narrativas extrañas que impulsan la deshumanización y otros antivalores.