El Niño pone a prueba la alimentación del ganado bovino

Vie, 17/07/2026 - 17:48
Autor:

Jordana D. Cortez B./ Especialista en Mercadeo Estratégico y Comercio Internacional/ Comunicadora- Instituto PROMEGA

 

Especialista de la Universidad de Panamá advierte que la sequía asociada al fenómeno climático golpeará con más fuerza entre octubre y diciembre, y llama a los productores a actuar antes de que sea tarde.

El Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA) declaró formalmente, el pasado 12 de mayo, el inicio del fenómeno de El Niño en el país, alerta ratificada un mes después por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA). El evento aún está en fase inicial, pero avanza hacia lo que podría catalogarse como un Niño “muy fuerte” en el último trimestre del año, con su etapa de mayor intensidad esperada entre octubre y diciembre.

Para el médico veterinario zootecnista Eliecer Arnulfo Abrego Avilés, con ocho años de trayectoria en el Instituto para el Pro mejoramiento de la Ganadería (PROMEGA) de la Universidad de Panamá, el sector atraviesa un punto de inflexión. “Es un momento crucial, es un momento oportuno para que los ganaderos se preparen para un fenómeno que no podemos cambiar, no podemos dominar, no podemos manejar”, señaló. Explicó que, aunque las lluvias ya han disminuido en el Arco Seco, todavía existe una ventana breve para sembrar bancos forrajeros y especies como el maíz destinadas a la conservación de forraje: “el momento es ahora”, advirtió, porque entre noviembre y enero ya no habrá condiciones para sembrar nada.

Ábrego detalló que el estrés calórico afecta directamente la reproducción animal, desde alteraciones en el celo hasta la reabsorción embrionaria y, en algunos casos, el aborto en bovinos. A esto se suma la disminución nutricional de los pastos, cuya proteína cae de un 10-7% en condiciones normales a apenas 5-4% en época seca. Esta combinación desencadena pérdida de peso, caída en la producción lechera y mayores problemas reproductivos, además de un sistema inmunológico debilitado que eleva la mortalidad en terneros, animales viejos y vacas de primer parto.

El especialista advirtió que razas europeas de carne y leche de alto rendimiento como el Holstein y Angus son más vulnerables al estrés calórico que el ganado cebuino, que es más resistente. Subrayó, además, que el acceso al agua es más crítico que el pasto: “un animal no resiste dos días sin tomar agua, sin embargo, resistiría dos días sin comer”, afirmó, y recomendó proteger los reservorios y sacar el agua hacia bebederos externos.

Frente a la sequía, PROMEGA recomienda conservar forraje mediante pasto de corte, heno, ensilaje y bancos de proteína con especies como botón de oro y leucaena. Sobre el Plan Sequía de ANAGAN, Abrego consideró indispensable el respaldo financiero, ya que la cosecha de agua requiere tanques de 10,000 a 15,000 litros, una inversión fuera del alcance de muchos pequeños productores.

Para el veterinario, el atraso del sector no es un error sino falta de cultura de previsión, a diferencia de países con estaciones marcadas. Recomendó además adelantar la vacunación antes de noviembre o diciembre. Su mensaje para Azuero y el Arco Seco fue directo: “la única respuesta a esto para seguir produciendo es prepararnos para la sequía”.

El especialista cerró con un llamado adicional sobre el manejo sanitario: un animal vacunado a tiempo enfrenta mejor la sequía y los parásitos gastrointestinales, que se concentran en las zonas húmedas y bebederos. Recomendó que la vacunación se realice con anticipación —idealmente antes de noviembre o diciembre— y no cuando la condición corporal del animal ya está baja, porque en ese punto la respuesta inmunitaria también será deficiente.