Licenciado George Poyser
Este libro pretende inquietarlo, pero esta inquietud es una inquietud científica, una inquietud creativa, que cuestione, nuestro yo interior, para hallar la verdadera joya, que existe dentro de nosotros.
Es como le sucedió a un amigo de la infancia, él tenía una filtración en su casa; cansado de la filtración empezó a romper y a romper, pero como no había plano no fue posible encontrarla, se cansó y vendió muy barata la casa.
Otra persona la compró, con paciencia la arregló y diseñó un plano embelleciendo toda la casa, esto nos deja claro que todos necesitamos un rayo X de nuestros proyectos, vida y sueños para poder diagnosticar la verdad; muchos de nosotros construimos con desorden y confusión; solo por el deseo de salir del apuro, sin ningún compromiso.
La Biblia nos habla de una parábola donde un hombre construyó en la arena y otro en la piedra, al momento de la tormenta solo lo edificado en la piedra sobrevivió, porque sus fundaciones eran sólidas. Hagamos de nuestra vida una gran revolución de ideas, estas son muy especiales, porque empiezan con tan solo un hombre, pero se multiplica a cada paso grabándose en el corazón de cada hombre, de cada joven, de cada niño.
Cada nación vale, lo que vale cada uno de sus hogares, y cada hogar vale lo que vale cada uno de sus miembros, una nación solo podrá alcanzar lo que alcance cada uno de sus habitantes; si tú al leer este libro mudas, entonces el mundo habrá mudado y con ello también tu familia.
La Biblia dice, que todo aquel que haya sembrado, con lágrimas, recogerá con regocijo. El hombre tiene que aprender a cómo hacer realidad las promesas de Dios; hagamos como el labrador, que abre la tierra en dos y deja al descubierto todo lo que existe, para así separar lo malo de lo bueno y sacarle provecho a la vida y todo lo bueno que en ella existe, el cambio no es una obligación, es la elección de cada uno de nosotros.
”Pensar sin aprender es peligroso”: Confucio