Carmen Guevara C.
“Cada día que pasa estamos perdiendo la guerra contra las garrapatas, porque los agroquímicos no están sirviendo contra la inmunidad del arácnido. Todos los químicos que se están utilizando, actualmente, no responden en un cien por ciento ”, manifestó el ingeniero Manuel Cueva, profesor del departamento de Zootecnia de la facultad de Ciencias Agropecuaria (FCA). Las garrapatas pueden trasmitir más de 50 enfermedades en humanos, las más frecuentes son de origen bacteriano, como la enfermedad de Lyme (usualmente, el primer síntoma es un sarpullido que puede verse como una escarapela, pero no todas las personas presentan este sarpullido, a medida que la infección se disemina, puede presentar síntomas como: fiebre, dolor de cabeza, dolores corporales, rigidez de cuello y cansancio. Las garrapatas están sacando inmunidad, esa batalla se está perdiendo, hay que tratar de utilizar algunos productos naturales, las hojas del árbol de neem (originario de China), se usa como insecticidad o medicina natural, con esta hoja se hacen baños a los animales, para contrarrestar, la potencia de la garrapata, recomendó el ingeniero Cueva.
Variedad en Panamá
“Tenemos en el país dos variedades, una tiene un ciclo de 14 días y la otra de 21, si tienes en combinación esos dos vectores es difícil contrarrestar, tendría que bañar cada semana o cada día los animales, con diferentes productos, para controlar este parasito, cada garrapata puede poner entre 3 mil y 5 mil huevecillos, por mes, indicó el especialista de la FCA.
Enfermedades que causan
Sergio Bermúdez, entomólogo del departamento de investigación y entomología médica del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (Icges), expresa que en el mundo hay cerca de 950 especies de garrapatas y algunas pueden ser vectores de organismos patógenos. Estas garrapatas pueden estar infectadas con una amplia variedad de organismos patógenos y, de hecho, se estima que estos parásitos pueden transmitir más de 50 enfermedades diferentes a los seres humanos, de ahí la necesidad de estar atentos ante posibles picaduras. “una sola garrapata puede albergar varios tipos de virus o bacterias”. Las enfermedades más frecuentes transmitidas por garrapatas son las de origen bacteriano; por ejemplo, de los géneros Borrelia, Rickettsia y Ehrlichia, Lyme, la anaplasmosis, las parasitarias como la babesiosis o las de origen vírico como la encefalitis o la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo. La babesiosis y anaplasmosis bovina son enfermedades específicas de los vacunos (se describen de forma concreta en la lista 2015 de enfermedades de la Organización Mundial de la Salud Animal (OIE)
Casos en Panamá
En años anteriores, se reportaron personas infectadas por este patógeno. En el 2017, el Ministerio de Salud (Minsa) reportó la muerte de dos menores de edad, uno de ocho años en El Valle de Antón, provincia de Coclé, y otro, de 15 años, en el corregimiento de Pedregal, distrito de Panamá, provincia de Panamá. Mientras que otro en 2006, en el mismo corregimiento de Pedregal, y, en 2001, en El Valle de Antón, se reportaron otros casos, pero, en esta ocasión, no resultaron fatales.
Recomendaciones
EL parásito tarda entre 24 y 48 horas en empezar a alimentarse de la sangre, por lo que, hasta entonces, no habría riesgo de transmitir la infección, de ahí la importancia de “retirarla cuanto antes”. Para ello, se recomienda usar unas pinzas de borde romo y punta fina o quitarlas con unos guantes finos, tratando de evitar su aplastamiento o el uso de remedios naturales como aceite o alcohol. En los días siguientes a la picadura es preciso observar si aparece fiebre o erupción en la piel ya que, en ese caso, hay que buscar atención médica e indicar que ha sido picado por una garrapata. De igual modo, se recomienda que, tras ir al campo, es preferible revisar cuidadosamente el cuerpo para detectar la presencia de la garrapata o su picadura, sobre todo, en axilas, cabello, ingles, detrás de las rodillas, dentro y fuera de las orejas, dentro del ombligo o alrededor de la cintura. En general, las garrapatas suelen preferir los lugares calientes y húmedos del cuerpo.