Rainer Tuñón C. - Director RRPP/Foto cortesía Warner Bros.

Las zapatillas Nike Air Jordan son de las más aspiracionales por generaciones de niños, jóvenes y adultos en el mundo y tienen un precio que oscila entre 100 y 500 dólares. La marca vende más de 4 billones de dólares al año por este extraordinario y único producto. Pero, ¿cómo llegamos a tanto por unos calzados deportivos?.
En Air, el último filme del actor y director Ben Affleck, te lo explican de manera sencilla e impactante. Todo comienza cuando un hábil “scout” y ejecutivo de marketing de Nike Inc., Sonny Vaccaro (Matt Damon), identifica “la grandeza” de un genial jugador novato a punto de lograr acuerdos de patrocinio con Adidas o Converse cuando la división de zapatillas de básquet estaba a punto de desaparecer, y con mucha esperanza, persistencia y perseverancia, logra el trato más rentable en la historia deportiva.
Michael Jordan es considerado como el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos y uno de los más completos atletas en la historia del deporte global. Su patrimonio es superior a los mil 600 millones de dólares y se mantiene como una de las figuras más comercializadas dentro del marketing deportivo desde que la empresa Nike le fabricó unos calzados exclusivos en tonos rojo y negro, que rompieron paradigmas en el deporte estadounidense, especialmente en la Asociación Nacional de Baloncesto, mejor conocida como la NBA.
En esta interpretación cinematográfica del fenómeno cultural y de mercadeo que rodeó la histórica negociación, la actuación de Damon y Viola Davis (el mismo Jordan la pidió que interpretara a su mamá), la participación de Chris Tucker como Howard White, otro ejecutivo de Nike que fue clave para esta historia, más la ingeniosa narrativa que evoca por momentos la agilidad y acuciosidad de los escritores Aaron Sorkin, Steve Zaillian o Adam McKay en el guión escrito de Alex Convery, apoyado por Damon y Affleck, así como la recreación de la época entre elementos visuales y musicales de la cultura pop de los años ochenta, hacen de esta película un estimulante e inspirador viaje de nostalgia y lecciones de marketing que vale todo su peso en oro.
Ver Jerry Maguire de Cameron Crowe, The Big Short, de McKay o Money Ball de Bennet Miller, junto con el documental The Last Dance o la serie de HBO The Winning Time, abren el camino para que Air se destaque entre los mejores dramas deportivos de los últimos años.