Huelga, fracasos y una nueva era en el cine

Vie, 04/08/2023 - 20:37
Autor:

Rainer Tuñón C. - Director RRPP-UP/Foto tomada de la web de Productora A24

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Escena del filme Beau tiene miedo. Productora A24 

La industria del cine parece que está cambiando. Una nueva era se enfrenta al poder de la inteligencia artificial en el proceso creativo, en donde guionistas y actores pelean con los grandes estudios para evitar el colapso de la industria, mientras que, desde las salas de cine, las secuelas, franquicias y retornos nostálgicos de productos fílmicos se están hundiendo en la taquilla.

Ante este panorama, las salas de cine y los estudios cinematográficos serían las primeras víctimas en la postpandemia si se extiende una huelga en donde escritores y actores demandan mejoras salariales y respeto a sus respectivas profesiones.

Hace quince años se dio un paro que le costó a la economía norteamericana más de 2 millones de dólares y tuvo que ver con las tarifas residuales en el negocio de los DVD. Allí los guionistas denunciaban que no ganaban dinero para sostener a sus familias. Ahora, existen salarios que se han estancado en medio de la amenaza del uso cada vez más frecuente de la Inteligencia Artificial para suplantar al guionista y al actor, que se queja por mejoras en los ajustes del pago que reciben por la retransmisión de sus producciones que viajan por los canales de streaming, y según analistas y expertos de la industria, esto desembocará en una total pesadilla por la falta de liquidez.

En medio de esta debacle, películas como Barbie y Oppenheimer se han convertido en las salvadoras del día en Hollywood, situación que ha llamado la atención de dos grandes creadores cinematográficos como Francis Ford Coppola y Martin Scorsese, quienes fueron parte del cambio de la era dorada del cine desde inicios de los años setenta, hacia una nueva visión más realista e independiente del poder de los grandes estudios.

Coppola dijo a los medios que “la gente llene los grandes cines para verlas y que no sean ni ‘secuelas’ ni ‘precuelas’... No tienen un número adjunto, lo que significa que son verdaderas piezas únicas, es una victoria para el cine”. Por su parte, Scorsese fue más reflexivo con relación a ver el potencial que tiene el cine ahora más que antes. “Soy viejo. Leo cosas. Veo cosas. Quiero contar historias, pero ya no queda tiempo. Kurosawa, cuando recibió su Oscar, cuando George [Lucas] y Steven [Spielberg] se lo entregaron, dijo: ‘Ahora estoy empezando a ver el potencial que puede tener el cine, y es demasiado tarde”.

Se trata de un momento en donde se hacen notorios los fracasos de secuelas, partes de franquicias, “remakes”, recuelas y guiños de cine de hace cuarenta años al traer “reboots” o nuevas versiones de películas ya estrenadas con antelación. Allí, se mencionaba lo mal que le han ido a Ant-Man and The Wasp: Quantumania, que recaudó números lamentables, unos 476 millones de dólares, pese a sus costos de producción de 200 millones de dólares. Lo mismo pasó con la última entrega de Rápidos y Furiosos, que ya deja el comentario de que se trata de una saga en completo declive, con recaudaciones de 720 millones de dólares con un presupuesto de 340 millones.

Indiana Jones y el dial del destino, la quinta entrega de la popular saga, supondría una honrosa despedida de Harrison Ford; sin embargo, apenas recuperaría sus costos de inversión de 300 millones, pero muy ajustado, enterrando así a este serial de cintas que iniciaron con la magia de Steven Spielberg y George Lucas.

Estos no han sido los peores fracasos, si tomamos en cuenta películas como Big Geroge Foreman que, de su presupuesto de 32 millones, solo recaudó 5.7 millones de dólares; Beau tiene miedo, la esperada nueva película con Joaquín Phoenix, recaudando 10 millones de dólares de 35 millones de presupuesto o cintas como The Flash, Elemental o Calabozos y Dragones.