Rainer Tuñón C. - Director RRPP-UP/Foto tomada de Movieweb
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William Friedkin es el realizador más influyente, tanto en el cine de acción como en el de terror, por dos obras supremas que siguen vigentes: Contacto en Francia y El Exorcista.
De Contacto en Francia se puede decir que marcó un antes y un después en el género, pues se trata de un policial que toma de la mano al cine documental y lo lleva de manera implacable para mostrar lo sórdido del imperio de la droga. De hecho, el filme se basa en las vivencias de Eddie Egan y Sonny Grosso, dos policías de Nueva York, reflejadas en un exitoso libro del novelista Robin Moore de 1969. Este filme ganador de cinco premios Oscar, incluyendo mejor película, mejor director, mejor guion adaptado, mejor montaje y mejor actor (Gene Hackman), recaudó más de 127 millones de dólares, incluyendo ventas y alquileres de video años más tarde, con un presupuesto de 1,8 millones y se sitúa entre las 20 mejores películas de acción de todos los tiempos.
En cuanto a El Exorcista, su siguiente proyecto, es el referente principal en cuanto al cine sobre posesiones. El mismo Friendkin dijo una vez: “La vi como una película sobre el misterio de la fe, no como una película de terror”; sin embargo, tras su estreno en 1973 los pasillos de algunas salas de cine en el mundo tenían rastros de vómito del público que quedaba alterado por el extraordinario trabajo del realizador al captar con tanto realismo la historia de una niña de 12 años poseída por un demonio y la lucha de dos sacerdotes por hacer que el bien triunfe sobre el mal. Este año se estrena una nueva versión producida por el equipo detrás del remake de Halloween.
Si bien es cierto, estos dos clásicos del cine son de obligatoria visita por los cinéfilos, el trabajo de Friedkin sobresale por otras grandes películas como: Los muchachos de la banda, de 1970, que en su momento pasó inadvertida, pero se convirtió en una película de culto que refleja las vivencias de un grupo gay que recibe en una fiesta de cumpleaños a un heterosexual; Vivir y Morir en Los Ángeles, con William Petersen y Willem Dafoe, y la versión para la televisión de 12 hombres en pugna.
El anuncio de una nueva película de Friedkin siempre llamó la atención por aquella curiosidad sobre lo variado de su propuesta, entre las que se destacaron Carga Maldita, un remake de la joya de Henri-Georges Clouzot, que curiosamente colapsó en taquilla por estrenarse una semana después de Star Wars; Cruising, una polémica cinta con Al Pacino que interpreta a un policía encubierto que busca a un asesino de homosexuales; los documentales Conversación con Fritz Lang y The Devil and Father Amorth, y su último largometraje, Killer Joe, con Matthew McConaughey.