Experiencias inmersivas de Youtubers en el cine

Vie, 18/08/2023 - 19:04
Autor:

Rainer Tuñón C. - Director RRPP-UP/FOTO: Productora A24

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Las autoras Inmaculada Berlanga Fernández y Laura Fernández-Ramírez, de la Universidad Internacional de La Rioja, en una investigación académica titulada Cine y Youtubers: Nuevas audiencias, nuevas experiencias, argumentaban que: “los nuevos medios digitales han logrado, junto a la democratización del consumo audiovisual, la democratización de la producción cinematográfica”.

En este contexto, sustentaron que: “en consecuencia, surgen pequeñas ficciones generadas en Internet, que se van presentando en festivales cinematográficos, cuentan con muchos seguidores y, por ello, con una enorme visibilidad”.

Los hermanos Danny y Michael Philippou se definen como unos alborotados aspirantes a cineastas que iniciaron su recorrido fílmico con un canal de You Tube llamado RackaRacka, y según Los Ángeles Times, empezaron como un proyecto no monetizado, convirtiéndose en una empresa inmensamente rentable.

La experiencia de su canal, más los trabajos previos que realizaron ellos en la industria de cine en Australia, le dieron suficiente impulso para crear “Talk to me”, una película independiente que está levantando más comentarios positivos en estas semanas.

En la película, un grupo de amigos invocan espíritus desde una mano embalsamada, con nefastos resultados. Se trata de un filme de terror que ha sido tendencia desde su paso por el festival de Sundance. El proyecto toma elementos de la cultura digital viral como el punto de equilibrio entre el mundo real y las fantasías que aporta al género.

Según el crítico Juan Manuel González del medio web libertaddigital.com, el filme “moderniza el clásico tropo de la ouija (güija) realizando un creíble retrato de la soledad juvenil y caracterizando muy bien -y en ocasiones con una crudeza que remite al cine australiano más que al norteamericano- a sus personajes protagonistas”.

 

Ahora, esta cinta también ha traído situaciones polémicas desde que una de sus protagonistas, Zoe Terakes se identificó como persona no binaria y ello provocó censura en países como Kuwait.

 

Lo interesante de la propuesta, más allá de ser una película de terror que levanta simpatías entre las nuevas generaciones, es precisamente la convergencia generada por los creadores que iniciaron como Youtubers y fueron entrando con fuerza en la industria del cine de manera formal.

En la entrevista que le realizaran desde LA Times, Michael Philippou explicaba lo que les gustaba como espectadores era muy distinto de lo que hacían en el canal, potenciando el hecho que desde la plataforma digital podían desarrollar locuras creativas sin restricciones; sin embargo, al hacer películas, las reglas narrativas cambiaron porque compartieron un contenido más depurado, analizado y estudiado para el formato al cual se presentaran, la gran pantalla.

Este interesante salto de formato está llamando la atención en Hollywood, pues marca paradigmas en donde las nuevas audiencias, que suelen ser hiperactivas en función de otras generaciones, están demandando experiencias que las ubiquen en lo inmersivo y diverso de las posibilidades audiovisuales actuales.