Carmen M. Guevara Cruz /Periodista-Foto: captura de video de YouTube

El Teatro Lux fue un edificio con una fachada moderna que data de los años 40 del siglo XX, rompía con los estilos tradicionales de la primera década de la República de teatros Amador, Variedades, Nacional, Cecilia, Balboa en la Zona del Canal, entre otros.
El Lux como le denominaban los cinéfilos, estaba ubicado frente al Ministerio de Hacienda y Tesoro, en pleno barrio de la Exposición en el corregimiento de Calidonia. Contaba con una amplia sala de proyecciones cinematográficas. Érase un escenario para eventos culturales y presentaciones artísticas, e inclusive, donde se realizaban convenciones políticas y reuniones de clubes cívicos.
De acuerdo con la web elistmopty.com, fue el único cine en Panamá que mantenía un excelente sistema operativo de sonido, acorde con los tiempos modernos de mediados de los años 50 y 60. Esto le permitía al público una visión óptima. Mantenía una cartelera de películas muy variadas con promociones especiales.
El Lux tenía capacidad de exhibir películas filmadas en -sistema cinemascope-. La primera película titulada, “Esto es Cinerama”, fue estrenada con esta tecnología, en dicho cine, el miércoles 11 de septiembre de 1963.
Comenta el ingeniero en Informática, Edwin Ureña, un asiduo cinéfilo, que fue el primer cine en Panamá y el único en la región con sistema sensurround - proceso desarrollado en la década de 1970 por Universal Studios para mejorar la experiencia de audio-. Se utilizó con la película Terremoto en noviembre de 1974, la cual se convirtió en el cuarto film más taquillero del año. El Coloso en Llamas fue la cinta más taquillera en 1973.
Los cinéfilos recuerdan las cápsulas informativas “El mundo al instante” con una duración aproximada de 1 minuto, micro informativo antes de que iniciaran las películas en los cines de Panamá. Era una producción alemana que presentaba un pantallazo de lo que ocurría en el mundo.
Con la llegada de la industria televisiva panameña y su desarrollo en los 90 del siglo XX, y los modernos sistema de televisión satelital, al igual que el auge de los clubes de videos, las salas cinematográficas empezaron a desaparecer rápidamente.
Los gastos operativos del otrora Teatro Lux se hicieron insostenibles, obligaron a sus propietarios a cerrar sus puertas y acceder a la venta del bien inmueble.
Solo quedan los recuerdos inmemorables en las generaciones de cientos de espectadores de los años 40 a los 90 que disfrutaron de proyecciones, veladas y eventos artísticos en la sala del Teatro Lux.