Carmen M. Guevara Cruz /Periodista
“Y cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, le crucificaron allí, y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda”. Lucas 23:33
Los evangelios aluden a que posiblemente la crucifixión de Jesús ocurrió en horas del mediodía. Según Marcos, el primero de los evangelios, Jesús estuvo 6 horas en la cruz antes de morir, desde la tercera hora hasta la novena hora (hora judía), o sea, desde las 9:00 de la mañana hasta las 3:00 de la tarde, hora cristiana.
¿Cómo fue la crucifixión de Jesús?
Primero fue azotado por los soldados romanos, lo cubrieron con un manto púrpura y le pusieron una corona de espinas en la cabeza. Luego, lo llevaron a una colina en las afueras Jerusalén cargando su cruz, lo clavaron de pies y manos junto a dos malhechores.
Estando en la cruz, Jesús oró a favor de los soldados romanos porque ellos no sabían lo que hacían y no conocían al hijo de Dios. Aquí también se encontraba Juan, el apóstol; María, madre de Jesús, llorando, a quien el Señor le encomendó a Juan que cuidara de ella.
Jesús, Dios hecho hombre, sufrió en la cruz, por muchas horas hasta que su espíritu dejó su cuerpo y murió.
Tembló la tierra fuertemente, los soldados romanos tuvieron miedo. Luego fue bajado del madero, lo envolvieron en un lienzo y lo llevaron a una tumba donde fue sepultado.
El cuerpo de Jesús estuvo 3 días en la tumba, y después resucitó. En la tumba vacía, los apósteles Pedro y Juan encontraron el manto en que había sido envuelto su cuerpo.
María Magdalena se queda en el sepulcro llorando cuando se le aparecen 2 ángeles que le preguntan por qué llora. Ella mira hacia un lado y ve a Jesús y este le pide que le dijera a los apósteles que Él había resucitado.
Al principio no le creían sino hasta cuando Jesús se presentó ante ellos. Jesús les dijo: ¿Por qué estáis turbados y surgen dudas en vuestros corazones? Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad y ved, porque un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo. He aquí la esencia de la resurrección.
Jesús había resucitado, su cuerpo y espíritu unido otra vez.
Jesús fue la primera persona en resucitar y lo vieron las personas que vivían en Jerusalén. Jesús había dicho "Yo soy la resurrección y la vida".
Algún día todos resucitaremos porque Él venció la muerte para que fuéramos salvo y tengamos vida eterna.
Jesús existió, no hay ninguna duda, está históricamente comprobado, fue crucificado, y resucitó para darnos vida eterna.
Fue un carpintero crucificado que, gracias a Él, hoy seguimos viendo muchas vidas transformadas.
Para concluir, Jesús resucitado se hace presente ante todos los seguidores y las seguidoras que experimentan pérdidas y dificultades, y no solamente ante los discípulos que tuvieron las experiencias narradas en el Nuevo Testamento.