Conversando con Victoriano
Hace ciento veinte años te fusilaron aquí donde estamos sentados en esta plaza del Casco Antiguo, que dicho no sea al pasar, los franceses le cambiaron el nombre cuando defenestraron a España. Si, todavía recuerdo las balas rompiéndome el pecho. Pero lo que me tiene la cabeza de tormenta son varios pensamientos abeja africanizados. Me zumban arremolinados en medio archipiélago Caribe y no entiendo que continúen rapando el poco pelo que le queda a la Tierra Firme. Ya no tan firme Víctor.


